Concepción formativa de valores en la carrera Licenciatura en Contabilidad y Finanzas
Formative Conception of Values in the Accounting and Finance Career
Dr. Reinaldo
García Blanco, MSc. Haydee Paula Paz Izquierdo, MSc. Teresa O`Reilly
Morales, Lic. Yisel Gutiérrez Guerra
Universidad de Ciencias Pedagógicas, Isla de la Juventud, Cuba
RESUMEN: El artículo propone una concepción sobre la formación de valores en la carrera de Contabilidad con carácter estratégico-jerarquizado, desde las dimensiones académica, laboral e investigativa. Desde el punto de vista estratégico, se diseñan los valores principales de la carrera y se concibe su formación, sobre la base de tres etapas: formación y desarrollo de valores generales del encargo social, formación y desarrollo de valores profesionales y culminación de la formación y el desarrollo de los valores principales de la carrera, los cuales son elementos constituyentes del modo de actuación profesional.
PALABRAS CLAVE: valores, estrategia, valores profesionales y modo de actuación profesional.
ABSTRACT: The article proposes a conception about the formation of values in the career of Accounting with a strategic-hierarchical character, from the academic, labor and investigative dimensions. From the strategic point of view, the main values of the career are designed and its formation conceived, based on three stages: formation and development of general values of the social order, formation and development of professional values and culmination of the formation and The development of the main values of the career, which are constituent elements of the mode of professional performance.
KEYWORDS: values, strategy, professional moral values and mode of professional acting.
La sociedad cubana
exige a sus instituciones académicas de nivel superior, la formación
y desarrollo en sus egresados de una cantidad elevada de valores (los diez correspondiente
a las universidades cubanas, más los de carácter profesional),
aspecto en el cual se evidencia insatisfacción; a pesar de lo antes expuesto,
existe desconocimiento por parte de los docentes en relación a cómo
satisfacer el señalado encargo social. La anterior contradicción
dialéctica conduce al problema científico relativo a la inadecuada
preparación de los docentes para acometer, de forma estratégica
y jerarquizada, la formación y desarrollo de valores en los estudiantes,
el cual condujo a los autores a plantearse como objetivo de investigación
la elaboración de una concepción estratégica y jerarquizada
de formación de valores en la carrera de Licenciatura en Contabilidad.
Para ello se asumen como fundamentos teóricos, entre otros, a Baxter,
E. (2007); Ojalvo, V. y otros (2006); Valdés, H.; Vázquez, S.;
y el VIII Seminario Nacional para Educadores, Primera Parte. En relación
con las investigaciones del territorio pinero, se le da continuidad, se desarrollan
y profundizan las ideas del trabajo de Paz, H. (2008).
Existen muchas definiciones de valor, no obstante, los autores consideran que
en ninguna que sea asumida, debe faltar que es todo lo que tiene significación
para el sujeto y para la sociedad; y que deviene en regulador conductual.
La idea esencial de la concepción elaborada se basa en el hecho conocido
de que, la mejor manera de no formar valores, es pretender en todo momento formar
muchos valores; por ello, apoyado en la jerarquía de los valores, se
propone centrarse en formar, en cada nivel de sistematicidad (carrera, disciplina,
año académico y asignatura) un número reducido de valores
(los que se denominarán valores principales) y, a través de estos,
se sistematizarán otros valores (los que se definirán como asociados
de estos); todo ello se realizará sobre la base de la aplicación
y sistematización de aquellos que devengan en fuente motriz de la formación
de cualquier valor (los que serán llamados invariantes de valor)
Concepciones teóricas sobre los invariantes de valor
Teniendo en cuenta
que:
- N. Talízina define el concepto de invariante como: "Objetos nuevos muy compactos que contienen un número muy reducido de conocimientos, pero "tan poderosos" que pueden engendrar todas las variantes posibles de los objetos concretos"(1).
- Autores como Álvarez, C.M. y Fuentes, H. C y I. B Álvarez (1998) consideran las invariantes, no solo de conocimientos como N. Talízina, sino también precisan el término de invariantes de habilidad.
- Los conocimientos y las habilidades son componentes del contenido, al cual también pertenecen los valores.
Los autores consideran
que la definición de invariante puede ser también extendida a
los valores y, definen el concepto de invariantes de valor como un número
reducido de valores, cuya sistematización, en el proceso formativo, tributa
a la sistematización y al desarrollo de cualquier otro valor del encargo
social.
Para revelar cuáles son, entre los diez valores de las universidades
cubanas, las invariantes de valor, hay que profundizar en relación a
cómo se forman los valores, pues -como se definió estos valores
tributan, fortalecen el proceso formativo de cualquier otro valor y, por tanto,
deben incidir en la forma de desarrollar tal proceso.
Como la formación de cualquier valor es, ante todo, autoformación
en la actividad humana de carácter social y colectivo, el individuo debe
asumir este proceso con responsabilidad. Si la responsabilidad, según
su definición y modos de actuación, revela y tributa en esencia
a la actividad que ha de desplegar el sujeto en el proceso de formación
de cualquier valor (si es asumida en dicho proceso), se requiere, entonces,
otro valor que, en el proceso, se manifieste como su contrario dialéctico,
al revelar y tributar, en esencia, a la actividad que se despliegue en el colectivo.
Para que la referida
actividad colectiva se despliegue, se requiere de actitudes en los sujetos que
propicien la interacción grupal, por lo que el valor contrario buscado
será la solidaridad. La contradicción dialéctica entre
la responsabilidad y la solidaridad, que se establece en el proceso formativo
de cualquier valor y, a su vez, es su fuente motriz, ha de resolverse en la
actividad humana y, por tanto, ante la manifestación de la laboriosidad.
En realidad las invariantes de valor responsabilidad, solidaridad y laboriosidad
constituyen una triada dialéctica, que deviene en la fuente motriz del
proceso de formación de cualquier otro valor. Esquemáticamente,
esta triada puede expresarse visualmente, a través del siguiente gráfico:

Existe otro importante
valor fundamental de la sociedad cubana, que deviene en negación dialéctica
de la señalada triada, pues, por un lado, en su proceso formativo toma
lo positivo de los valores: responsabilidad, solidaridad y laboriosidad y requiere
de su manifestación en dicho proceso; por otro lado, en el plano axiológico
representa un nivel cualitativo superior, que incorpora, como casos particulares
de su manifestación, los señalados valores. Este valor es la dignidad.
Por lo expresado, podemos inferir que la dignidad es también un invariante
de valor. Más aún, ella es la célula del proceso de formación
de valores.
En consecuencia, a modo de ilustración, pueden presentarse las invariantes
de valor, como una pirámide de base triangular, en cuya base estén
ubicados los valores de la triada dialéctica (responsabilidad, solidaridad
y laboriosidad) y en el vértice superior se ubique la célula (dignidad);
de modo tal que la formación de cualquier otro valor ha de realizarse
sobre la base de la dinámica relativa a la sistematización y el
fortalecimiento de los referidos invariantes de valor, pues estos son fuente
motriz del proceso de formación de dicho valor. Esquemáticamente,
esto puede ilustrarse como sigue:

Se puede fundamentar
el limitado alcance de la influencia de los restantes cinco valores de la universidad
cubana (patriotismo, honradez, honestidad, justicia y humanismo) en la formación
de otros valores; lo cual sirve de fundamento para excluirlos de la categoría
de invariante de valor.
Valor principal de un nivel de sistematicidad dado (carrera, disciplina, año
académico y asignatura)
Por otra parte, los autores definen el concepto de valor principal de un nivel
de sistematicidad dado (carrera, disciplina, año académico, asignatura)
como
un número reducido de valores del referido nivel de sistematicidad (generalmente
de 3 a 4), de elevada significación para su contenido, que satisfacen
que en el desarrollo de éste, ellos son lo suficientemente sistematizados
como para lograr cambios significativos en su formación o desarrollo
en la mayoría de los estudiantes; y que constituyen cualidades que deben
ser asimiladas por el educando, para la aprehensión y transformación
exitosa del contenido; y cuyo proceso formativo tributa, simultáneamente,
a la sistematización de un elevado número de valores universales
del encargo social. (Paz, 2008, p. 60)
A cada uno de los
numerosos valores, que son sistematizados, simultáneamente con el valor
principal en el proceso formativo de este, referenciados en la definición
anterior, es a lo que los autores denominan valores asociados al valor principal.
Estos pueden ser de dos tipos a saber: los valores asociados básicos,
que son aquellos en los que ha de apoyarse, por el carácter de sistema
de los valores, el proceso formativo del valor principal y que, por tanto, le
sirven de base; y los valores asociados derivados que son aquellos otros que,
simultáneamente, por las características contextuales del proceso,
pueden ser también a la vez sistematizados. Ejemplificando este último
tipo, en la carrera de Ingeniería informática, la modelación
es un valor (pues deviene en regulador conductual de la actuación profesional)
que en la matemática puede ser potenciado, mediante la actividad de modelar
aspectos de la realidad educativa y de salud de la sociedad cubana y de algún
país del tercer mundo, aplicando su objeto de estudio; y mediante la
valoración del por qué los indicadores analizados de Cuba son
superiores a la otra nación, junto a la sistematización de la
modelación, se contribuye a la formación del patriotismo.
Por lo expresado con anterioridad, la formación de valores propuesta
en un nivel de sistematicidad, puede esencialmente ser caracterizada, de forma
simplificada, mediante el siguiente esquema:

Como se dijo con
anterioridad, los valores básicos derivados dependen de las características
contextuales del proceso de formación del valor principal. Por su parte,
mucho de los valores básicos asociados, son válidos para cualquier
valor principal que se forme, pues facilitan, por las características
del proceso, la formación de los mismos; estos entre otros son: la valoración,
autovaloración, crítica, autocrítica, trabajo grupal, sensibilidad,
flexibilidad, autodirección actitudes comunicativas. Debe aclararse que
todos los valores básicos asociados son derivados; aunque existen derivados
asociados de un valor principal que no son básicos. Por ejemplo, como
ya se valoró, el patriotismo es un valor derivado asociado del valor
principal modelación (en la carrera de ingeniería informática),
mas no es básico asociado; mientras que el patriotismo es tanto valor
básico como asociado del valor principal antiimperialismo.
El proceso formativo de los valores a nivel de carrera, se ha de dirigir desde
cada uno de los niveles de sistematicidad de esta (carrera, año académico,
disciplina, asignatura). Dentro de ellos desempeña un papel primordial
el colectivo de año, pues en él se integran, desde la dimensión
académica, las acciones de cada una de sus asignaturas; y desde las dimensiones
laboral e investigativa, se concreta el proceso formativo, acercándolo
progresivamente a lo que debe ser la forma de actuar del egresado, en correspondencia
con los valores que lo ha de caracterizar como profesional en la sociedad cubana.
Dentro de la carrera y el año, desempeña un papel rector la disciplina
principal integradora, pues al ser portadora del modo de actuación profesional,
permite dirigir el proceso de formación de los valores principales de
la carrera, como uno de los componentes esenciales que integran dicho modo.
En la dimensión laboral el papel rector recae en la práctica laboral,
pues en la misma se puede poner al estudiante a desempeñarse en situaciones
similares a cómo actuará como futuro egresado, lo cual exige que
se manifieste acorde a los valores que ha de caracterizar la actividad profesional.
Por su parte, la dimensión investigativa, pretende acercar la actividad
del estudiante en formación, al desempeño del profesional que
se enfrenta al objeto de trabajo desde una perspectivas creadora, solucionando
los problemas que en este se dan, mediante la investigación científica;
un peso esencial desempeñan al respecto las tareas de carácter
investigativo de cada una de las asignaturas del currículo; los trabajos
de curso; y el trabajo de diploma. En estos se ha de viabilizar con toda intención,
la sistematización de los valores profesionales, centrándose para
ello, fundamentalmente, en los valores principales de la carrera, que como ya
se aseveró, arrastra el desarrollo de los restantes valores de la misma
como valores asociados a estos.
No debe despreciarse el impacto en la formación y el desarrollo de valores,
de la dimensión extensionista, fundamentalmente a través de las
actividades políticas, culturales, deportivas y recreativas, que pueden
incidir favorablemente en la formación y el desarrollo de valores de
alta significación para su desempeño laboral.
Desde todas las aristas anteriormente mencionadas, debe dirigirse, con carácter
sistémico, integrado, jerarquizado y estratégico, el proceso de
formación y desarrollo de los valores requeridos por la carrera.
El otro aspecto a tener en cuenta en la formación de valores de una carrera,
es la propia lógica del proceso formativo de la misma. En ella se dan
tres etapas distintivas: de formación básica (de uno a dos años),
en la que existe un predominio de asignaturas básicas, que sirven de
fundamento para el desarrollo de los contenidos de la carrera, en ella, por
lo general, las asignaturas de la disciplina principal integradora no va mucho
más allá de familiarizar a los estudiantes con la actuación
del futuro egresado en su objeto de trabajo; de formación profesional
específica (de dos a tres años), donde se desarrollan asignaturas
básicas específicas y propias de la profesión, donde se
va, paulatinamente, conformando el modo de pensar, actuar y sentir del futuro
profesional; de culminación de la formación profesional (último
año de la carrera), en la cual se termina la formación del estudiante,
con un perfil amplio, por lo cual es esencial al respecto, la culminación
de la formación, con todo nivel de riqueza, del modo de actuación
profesional, que es el que le permitirá actuar en el ámbito laboral,
una vez graduado, independientemente del campo de acción de la carrera
y de la esfera de actuación en que se desempeñe.
Lo anterior permite concebir, en correspondencia, tres etapas del proceso de
formación y desarrollo de valores en una carrera: formación y
desarrollo de valores generales del encargo social, en el cual se priorizan
el desarrollo de los valores de las universidades cubanas, que no tengan impacto
relevante en la actuación profesional y, en particular, la formación
de los invariantes de valor y de la concepción científica del
mundo, que dimana de la integración de las respectivas concepciones de
cada ciencia que se imparte en la etapa; formación y desarrollo de valores
profesionales, en los que se siguen sistematizando los valores de la etapa precedente
y, con toda intención, se acomete la formación y el desarrollo
de valores profesionales, de considerable significación para la actuación
profesional; culminación de la formación y el desarrollo de los
valores principales de la carrera, en los que se siguen sistematizando los valores
de las etapas precedentes y, con toda intención, se acomete, con alta
prioridad, la formación y el desarrollo de los valores principales de
la carrera, los cuales son elementos constituyentes del modo de actuación
profesional.
Como los valores principales de la carrera pueden ser inferidos del modo de
actuación profesional y, como este no estaba declarado explícitamente
en el Plan de estudio de la carrera de Licenciatura en Contabilidad, los autores
del presente trabajo, apoyados en el referido documento, acometieron la tarea
de precisar el mismo como:
La dirección colectiva de los procesos contables, financieros y de auditoría; para la búsqueda de la eficiencia y la eficacia económica; de forma honrada, honesta e imparcial; y con el adecuado compromiso político social, en correspondencia con el modelo socio - económico actual.
De lo anterior
se infiere que los valores principales de la carrera serían:
- El colectivismo en la dirección de los proceso contables, financieros y de auditoría con el adecuado compromiso político social, en correspondencia con el modelo socio - económico actual.
- Consagración por la eficiencia y la eficacia de la dirección de los procesos ( ) con el modelo socio - económico actual.
- La honradez, la honestidad y la imparcialidad en la dirección de los procesos ( ) con el modelo socio - económico actual.
Apoyado en los
criterios precedentemente vertidos, en los valores declarados por el plan de
estudio, y en otros que los autores consideran indispensables para el licenciado
en Contabilidad, se determinaron los valores principales de la carrera, en cada
una de las tres etapas precisadas con anterioridad, los cuales pueden ser vistos
en la tabla que a continuación se ofrece:
Obsérvese
que cada etapa representa un salto cualitativamente superior en relación
con la precedente, es por tanto una negación dialéctica de ella
y, por tanto, la tercera etapa constituirá la negación de la negación
de la primera
Como se puede observar, la unidad dialéctica entre la disciplina y el
liderazgo es la negación dialéctica de la triada solidaridad -
responsabilidad - laboriosidad (invariante de valor), pues el verdadero liderazgo
se logra sobre la base de estos tres elementos en interacción y él
a su vez puede considerarse como un nivel superior del mismo; mientras que un
salto cualitativo superior de la responsabilidad, en el plano laboral, lo constituiría
la disciplina en el referido plano, así como la responsabilidad social
que en él ha de manifestarse. A su vez el colectivismo en la dirección
de los procesos contables, financieros y de auditoría es la negación
dialéctica del liderazgo en general, pues es la forma superior del mismo.
De aquí que este último valor es la negación de la negación
del colectivismo y la solidaridad inicial, obsérvese que se vuelve aparentemente
al mismo punto de partida, pero en un sentido superior, de mayor riqueza y complejidad,
pues es el que se da en la actividad profesional del egresado.
De forma análoga la creatividad y el rigor científico deviene
en la forma superior de la concepción del mundo, pues ya no sólo
se es capaz de interpretar la realidad que nos rodea, sino además transformarla,
por último, la eficiencia y la eficacia en la dirección de los
procesos contables, financieros y de auditoría no es más que la
manifestación de la creatividad en la esfera profesional.
De forma similar puede observarse que la integralidad es una manifestación,
a un nivel superior, en el ámbito laboral, de la dignidad; y que la honradez,
la honestidad y la imparcialidad en la dirección de los referidos procesos,
es la negación dialéctica de la integralidad, su estado superior
y por tanto, la negación de la negación de la dignidad inicial,
su manifestación en el contexto laboral.
En los párrafos anteriores se realizó un análisis dialéctico
de los estados del proceso de formación de valores ateniéndose
sólo a las columnas de la tabla presentada con anterioridad, pero el
proceso es más complejo y no se restringe solamente a las referidas columnas,
pues por ejemplo, no se concibe el colectivismo en la dirección de los
procesos contables en nuestra sociedad sólo como negación dialéctica
del liderazgo, sino también de la creatividad y de la integralidad, sin
las cuales no se puede concebir; y deviene en la negación de la negación,
tanto de responsabilidad - solidaridad - laboriosidad como de la concepción
científica del mundo, la objetividad (se aporta ahora la concepción
científica y la objetividad en la profesión) y la dignidad.
La estrategia como vía de ejecución del proceso formativo
La vía de
ejecución del proceso de formación de valores en cada nivel de
sistematicidad de la carrera y en sus respectivas dimensiones y etapas, los
autores la conciben a partir de una estrategia contentiva de cinco etapas:
Etapa I: Planificación. En ella se conciben las siguientes acciones:
diagnóstico; determinación de los valores que pueden y deben ser
sistematizados en la clase o actividad; redefinición de los objetivos;
restructuración de los contenidos; selección de los métodos
y técnicas de carácter participativo, que propicien la valoración
e intercambio sobre la significación de los valores que serán
tratados, selección de los medios, determinación del sistema de
tareas a desarrollar, planificación de cada clase o actividad, y Evaluación
de cada estudiante (priorizar autoevaluación y coevaluación)
Etapa II: Desarrollo de las actividades docentes, investigativas laborales.
Se conciben en ella las siguientes acciones: clarificación y valoración,
en las primeras clases, de los invariantes de valor; sistematización
en el resto de las actividades, de los valores de la carrera, apoyándose
el docente en los invariantes de valor: Se sugiere emplear en esta etapa métodos
problémicos y técnicas participativas (grupales), así como
los procedimientos de clarificación de valores, discusión de dilemas
morales, estudio de casos, comentario crítico de texto, autorregulación
de conductas, análisis de valores y análisis crítico de
la realidad.
Etapa III: Desarrollo de actividades extensionistas y extra docentes. Comprende
las siguientes acciones: sistema de actividades de carácter grupal centrado
en la valoración de valores; sistema de actividades político -
ideológicas, laborales, culturales, deportivas desarrolladas por los
alumnos bajo la orientación y guía del docente.
Etapa IV: Evaluación. Incluye como acciones: autoevaluación; coevaluación;
encuestas; evaluación integrada, de cada estudiante y del grupo, elaborada
por el docente.
Etapa V: Perfeccionamiento. Contiene las siguientes acciones: valoración
de la evaluación integrada (trimestre, semestre, año); Determinación
de avances, insuficiencias, fortalezas y debilidades; y determinación
y ejecución del plan de medidas para el perfeccionamiento del proceso.
Finalmente, todos los aspectos señalados con anterioridad, les permitió
a los autores precisar, a modo de integración, el principio de formación
estratégica - jerarquizada de los valores a nivel de carrera.
CONCLUSIONES
El concepto de invariante de valor revela, cuáles de los valores de la
universidad cubana, constituyen la fuente motriz de la formación y el
desarrollo de valores y, junto con los conceptos de valor principal y sus valores
asociados, y apoyado en sus características esenciales, se puede acometer
la formación y desarrollo de valores de forma jerarquizada, de modo que,
centrándose en la sistematización de los valores principales,
se irradia el desarrollo de un elevado número de valores asociados a
estos.
Se fundamentaron, como invariantes de valor a la responsabilidad, la solidaridad,
la laboriosidad y la dignidad; los tres primeros constituyen una triada dialéctica
que deviene en la fuente motriz del proceso de formación de cualquier
valor, mientras que el último, en el que subyace en su seno dicha fuente
motriz, constituye la célula del referido proceso.
La estrategia pedagógica elaborada se aplica en todos los niveles de
sistematicidad de la carrera y en las dimensiones académica laboral,
investigativa y extensionista y, presenta carácter sistémico,
flexible, participativo y gradual.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez,
C. M. (1994). La escuela en la vida. Sucre, Bolivia: Imprenta Universitaria.
Fuentes, H. C.
& Álvarez, E I. B. (1998). Dinámica del proceso docente educativo
de la educación superior. Santiago de Cuba: Centro de Estudios de Educación
Superior "Manuel F. Gran", Universidad de Oriente.
Paz Izquierda,
H. (2008). Determinación del sistema de valores principales del Bachiller
técnico en la especialidad Construcción Civil. Tesis de Maestría.
Isla de la Juventud, Cuba.
Talízina, N. F. (1985). Conferencias sobre "Los fundamentos de la enseñanza en la educación superior". Departamento de Estudios para el perfeccionamiento de la Educación Superior, Universidad de La Habana.
RECIBIDO: 21/11/2016
APROBADO: 13/12/2016
Dr. Reinaldo García Blanco. Universidad de Ciencias Pedagógicas, Isla de la Juventud, Cuba. Correo electrónico: rgarciab@ucp.ij.rimed.cu
MSc. Haydee Paula
Paz Izquierdo. Universidad de Ciencias Pedagógicas, Isla de la Juventud,
Cuba. Correo electrónico: hpazi@cuij.edu.cu
MSc. Teresa O`Reilly Morales. Universidad de Ciencias Pedagógicas, Isla
de la Juventud, Cuba. Correo electrónico: toreillym@cuij.edu.cu
Lic. Yisel Gutiérrez Guerra. Universidad de Ciencias Pedagógicas, Isla de la Juventud, Cuba. Correo electrónico: ygutierrez@cuij.edu.cu
NOTAS ACLARATORIAS
1 Talízina, N. F. Conferencias sobre "Los fundamentos de la enseñanza en la educación superior". Departamento de Estudios para el perfeccionamiento de la Educación superior, Universidad de La Habana, 1985. P. 87