Untitled Document

ARTCULO ORIGINAL

 

Referentes tericos para el estudio de las desigualdades sociales en Cuba: reflexiones sobre su pertinencia

Theoretical References for the Study of Social Inequalities in Cuba: Reflections on its Relevance

 

 

Mara del Carmen Zabala I, Susset Fuentes Revern I, Geydis Fundora Nevot I, Danay Camejo Figueredo II, Danay Daz Prez I, Vilma Hidalgo Chvez-Lpez I, Marta Rosa Muoz Campos I
I FLACSO-Cuba
II Universidad de Pinar del Rio, Cuba


RESUMEN

El artculo que se presenta es el resultado de discusiones tericas que emergieron desde la propia creacin del rea de investigacin "Desigualdades sociales y polticas de equidad", del Programa FLACSO-Cuba, donde la multiplicidad de miradas y disciplinas ha enriquecido el debate, motivado por la ampliacin de las desigualdades sociales en Cuba en las ltimas dcadas. En primer lugar se presenta una aproximacin al contexto cubano actual, luego se analizan diferentes referentes tericos sobre desigualdades sociales, pobreza, exclusin social, vulnerabilidad social y ambiental, polticas sociales para la inclusin y la equidad, en lo concerniente a su pertinencia para la realidad cubana.

Palabras clave: desigualdades sociales, pertinencia, pobreza, exclusin social, vulnerabilidad, polticas sociales.


ABSTRACT

The article presented is the result of theoretical discussions that emerged from the creation of the research area "Social inequalities and political equity", of the FLACSO-Cuba Program, where the multiplicity of views and disciplines has enriched the debate, motivated by the expansion of social inequalities in Cuba in recent decades. In the first place an approximation to the current Cuban context is presented, then different theoretical referents about social inequalities, poverty, social exclusion, social and environmental vulnerability, social policies for inclusion and equity are analyzed, as far as their pertinence for the reality Cuban.

Keywords: social inequalities, relevance, poverty, social exclusion, vulnerability, social policies.


 

INTRODUCCIN

En abril de 2015 se constituy en FLACSO Cuba el rea de investigacin "Desigualdades sociales y polticas de equidad". Aunque con anterioridad a este momento la institucin haba realizado investigaciones vinculadas con estos temas y articulado acciones diversas tanto a nivel regional -con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) han sido las ms relevantes- como nacional, con diferentes instituciones y organizaciones sociales, la creacin de esta rea especfica ha pretendido estimular y profundizar en los estudios sobre desigualdades y polticas de equidad desde una perspectiva interdisciplinaria. Sus objetivos son: sistematizar referentes terico-metodolgicos y resultados de investigacin vinculados a estos temas; diagnosticar la situacin de equidad en diferentes grupos sociales y territorios; monitorear los impactos de las transformaciones socioeconmicas en diferentes grupos, reas y territorios; incidir en la formacin de actores y decisores sociales en torno a la equidad y las desigualdades sociales; y proponer acciones, programas y polticas para promover la equidad social.

El logro de consensos epistmicos, tericos y metodolgicos que fundamenten el trabajo de esta rea ha sido un objetivo permanente, cuyo alcance presenta algunas dificultades: (1) la diversidad de temas que se pretenden investigar -pobreza, desigualdades, equidad, inclusin social, exclusin social, polticas sociales, son los esenciales-; (2) la asuncin del carcter multidimensional de esos fenmenos, sus condicionantes y expresiones, as como de las diferentes reas y escalas en que se presentan, lo cual ampla los temas a estudiar; (3) la perspectiva inter y transdisciplinaria que se pretende para el conocimiento multidimensional y contextualizado de estos temas(1);(4) la inexistencia de diferentes -en ocasiones contrapuestas- teoras o perspectivas tericas aplicables a estos estudios; (5) el predominio de referentes tericos desarrollados en otros contextos; (6) las diferentes formaciones disciplinarias y experiencias profesionales de las investigadoras que integran el rea. En adicin, el desarrollo de la investigacin del rea supone la articulacin con instituciones y organizaciones -sociales, acadmicas y polticas- que poseen diferentes concepciones y avances sobre las desigualdades sociales y las polticas de equidad, lo cual demanda esfuerzos comprensivos para favorecer el dilogo y la interpretacin de sus resultados, en particular lo relativo a la transversalizacin del enfoque de equidad, y la articulacin de esfuerzos para la transformacin social.

El propsito de este trabajo es justamente fundamentar la asuncin de referentes tericos pertinentes a los fenmenos de desigualdades sociales y polticas de equidad y al contexto cubano actual. La aproximacin progresiva a este propsito debe contribuir a una mejor orientacin de los estudios que se realizan, a la ampliacin de sus marcos interpretativos, a la sistematizacin de investigaciones sobre el tema y a la emergencia de nuevos derroteros en la investigacin.

Entre las diversas definiciones de "teora", esta se asume como "… conjunto de constructos (conceptos), definiciones y proposiciones relacionadas entre s, que presentan un punto de vista sistemtico de fenmenos especificando relaciones entre variables, con el objeto de explicar y predecir los fenmenos" (Kerlinger, 1975, p. 9). Los criterios ms comunes para su evaluacin han sido: (1) capacidad de descripcin, explicacin y prediccin; (2) consistencia lgica; (3) perspectiva -nivel de generalidad-; (4) fructificacin (heurstica) y (5) parsimonia -simple, sencilla (Hernndez Sampieri, 1995). En el caso de nuestra rea, hemos considerado incluir el criterio de pertinencia(2), aplicado en especfico al conocimiento y su relacin con el contexto; por ello se comparte la posicin de Edgar Morin quien al problematizar los principios de un conocimiento pertinente, seala la necesidad de que estos evidencien el contexto, lo global, lo multidimensional y lo complejo; y en especfico con relacin al contexto considera que "Hay que ubicar las informaciones y los elementos en su contexto para que adquieran sentido" (Morin, 1999, p. 39). En esa misma lnea Garca Guadilla sostiene que:

Un conocimiento pertinente implica una ptima combinacin entre conocimiento abstracto (universal, especialmente relacionado con la ciencia y la tecnologa) y el conocimiento contextualizado, en estrecha relacin con las culturas locales con las memorias de todos los grupos sociales (historia), con las necesidades del medio social. (Garca Guadilla, 2003, citado por Naidorf et al, 2007, p. 27)

 

La asuncin de este criterio de pertinencia es coherente con la perspectiva transdisciplinar que se pretende, en la cual el conocimiento de la realidad est ntimamente articulado con las necesidades sociales y el contexto.

El criterio de pertinencia del conocimiento se asume en un momento inicial para evaluar su relacin con los temas que se estudian -aqu se trata de seleccionar perspectivas tericas diferentes y generalizaciones empricas que ofrezcan conocimientos sobre los mismos-; y en un segundo momento para determinar su adecuacin al contexto cubano actual.

A partir de esta lgica, el artculo ha sido estructurado de la siguiente forma: primero, la caracterizacin del contexto cubano actual; un segundo apartado donde se analizan diferentes referentes tericos sobre desigualdades sociales, pobreza, exclusin social, vulnerabilidad social y ambiental, polticas sociales para la inclusin y la equidad, as como su pertinencia para el contexto cubano; y finalmente las conclusiones.

 

Caracterizacin del contexto cubano actual

El modelo de provisin de bienestar aplicado en Cuba a partir del triunfo de la Revolucin se caracteriz por conceder un papel menor a los ingresos monetarios individuales y familiares como va para la satisfaccin de necesidades, priorizando el rol protagnico del consumo social (Espina, 2011a; Nerey, 2005). En este sentido, fueron constatables sus efectivos resultados en la reduccin de la pobreza y la eliminacin del desamparo, al accionar directamente sobre la clausura de varios mecanismos estructurales de reproduccin de dichas situaciones (Espina, 2008).

Al comienzo de la dcada de los 90, la conjuncin de los impactos de la crisis econmica y del proceso de reforma(3) generado por el pas para afrontarla, produjo un drstico descenso de las condiciones de vida y el bienestar de la poblacin, a partir de la restriccin en las posibilidades de acceder a bienes y servicios en la cantidad y calidad en que se haca antes. No obstante al mantenimiento de la poltica social, algunas reas de integracin social se resintieron, afectndose la calidad y posibilidades como satisfactores de necesidades de los servicios pblicos (Espina, 2008; lvarez & Mttar, 2004; Ferriol, 2003; Nerey, 2005; Alonso, 2003; Mesa-Lago, 2010).

En este contexto se interrumpi la lgica de ampliacin sistemtica de la igualdad social, generndose una nueva etapa de reestratificacin social, caracterizada por el ensanchamiento de las brechas de desigualdad, el cambio en la jerarqua estructural de los factores que la definen, la polarizacin de ingresos monetarios, y la intensificacin y el incremento de la pobreza y la vulnerabilidad social (Espina, 2003).

La reforma de los 90 implic el paso de una franja extensa de la satisfaccin de necesidades desde el sector pblico -en condicin de gratuidad o subvencin estatal- al mecanismo distributivo del mercado, lo que junto a la cada de la capacidad adquisitiva del salario real de los trabajadores y al incremento de los precios al consumidor, ha reconstituido a los ingresos y al mercado como elementos de alta fuerza diferenciadora (Espina, 2011a). En este marco, se ha evidenciado la estructuracin de mecanismos distributivos excluyentes, que en esta etapa generan desigualdades que se encuentran colocadas en el mbito de las necesidades bsicas (Espina, 2003).

Desde el ao 2007 se comienza a perfilar- desde la ms alta direccin poltica del pas- la gestacin de un proyecto de cambio nacional, enfocado en la bsqueda de un camino ms certero hacia el desarrollo y el perfeccionamiento del modelo socialista cubano. Ya en el 2011 se gana claridad en el contenido de la reforma, cuyas directrices se plasman en los Lineamientos de la poltica econmica y social del Partido y la Revolucin, aprobados durante la celebracin del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), y se actualizan y precisan en mayor medida en el VII Congreso del PCC en 2016(4).

Como bien enfatiza la sociloga Mayra Espina (2015), el escenario nacional en el cual se concibi y se est implementando este proceso de reformas est signado por una gran complejidad y mltiples tensiones que no pueden ser obviadas. Una de ellas es la tendencia creciente de las desigualdades sociales y las afectaciones a la equidad, fenmenos estos que han demostrado ya no tener un carcter coyuntural; por tanto, la identificacin y visibilidad de tales problemticas resulta vital para poder pensar los posibles impactos de la actualizacin del modelo econmico y social cubano para la equidad social en el pas.

Sin embargo, estos temas apenas salen a relucir en los documentos oficiales que pautan el proceso de reforma (Espina, 2015; Zabala, 2015a).

Esta dificultad para visualizar y hacer explcitas en todos sus matices e intensidades las situaciones de desventaja social realmente existentes en nuestra sociedad, se configura como la primera limitacin de la actual reforma para dar cuenta de uno de los ms importantes retos de la poltica social que la acompaa: disear e implementar mecanismos que aseguren oportunidades a todos e instrumentos afirmativos que permitan que los ciudadanos y ciudadanas que estn en condiciones de partida inferiores (en relacin con los activos tangibles e intangibles que poseen y que son decisivos para hacer frente a la ampliacin de la distribucin de bienes por la va del mercado) puedan realmente acceder a las nuevas oportunidades. (Espina, 2015, p. 207)

 

Aunque es obvio que los lineamientos y los documentos iniciales no pueden expresarlo todo y son una plataforma que gua el cambio, precisamente por su carcter estratgico, la necesaria apertura y flexibilizacin econmica que asumen debi acompaarse de un compromiso explcito con una poltica social de equidad (…), que el marco estratgico est haciendo peligrar por omisin. (Espina, 2015, p. 220)

Partir de la existencia de brechas de equidad en el escenario nacional sobre el cual se estn implementando las trasformaciones y reformas, conduce al tema de que el proceso de actualizacin no encuentra a toda la poblacin en una misma situacin, sino que los halla en diferentes condiciones, por tanto, tambin con diferentes posibilidades de aprovechar las oportunidades que generan las reformas y de manejar los riesgos que de ella se derivan.

En el marco de este proceso de actualizacin del modelo econmico y social cubano se refuerzan y legitiman los cambios, que ya se venan dando desde los 90, en los roles de los diferentes actores institucionales de la produccin de bienestar, generndose una alteracin en la "arquitectura de bienestar" de la etapa precedente.

Como parte de esta reforma se perfilan y concretan importantes cambios en cuanto al rol jugado por el Estado, especficamente en lo concerniente al mbito de las polticas sociales(5). De forma concreta esto se expresa en cambios en el presupuesto para gastos sociales, los cuales debern estar limitados a las posibilidades reales de recursos financieros que se generan en la economa del pas, la eliminacin de gratuidades y subsidios excesivos, y la disminucin del consumo asociado a los fondos sociales(6) (Espina, 2015). Lo anteriormente expuesto revela, en su conjunto, un relativo retiro del

Estado en la produccin de bienestar en comparacin con etapas precedentes(7).

Esa retraccin estatal en ciertas reas -ya sea intencional o no, ya sea explcita o implcita- le ha otorgado una mayor presencia al mercado como satisfactor de necesidades. El proceso de actualizacin se ha propuesto como horizonte rescatar el papel de los ingresos obtenidos fruto del trabajo como va principal para la satisfaccin de necesidades personales y familiares(8) (Lineamiento 141), en la medida en que este pueda ser remunerado conforme a su cantidad y calidad. Las medidas tomadas en este sentido han propiciado la diversificacin de opciones de empleo e ingresos, y con ello un espacio de oportunidad para que las familias puedan incrementar de forma legal sus ingresos -al margen del Estado, o junto con l (Espina, 2015; Triana & Prez, 2012). Sin embargo, es imprescindible acotar que se mantienen las dificultades relativas a la disparidad entre el salario nominal y el real, conjuntamente con la fijacin de precios elevados a productos de alta necesidad.

Si bien uno de los objetivos estratgicos de este proceso de actualizacin ha sido "avanzar de manera coherente, slida y bien pensada, hasta lograr que el salario recupere su papel y el nivel de vida de cada cual est en relacin directa con los ingresos que recibe legalmente" (Castro, 2008, s.p.) y se reconoce que el actual sistema salarial no garantiza que el trabajador reciba segn su aporte a la sociedad, y que los salarios y las pensiones son reducidas e insuficientes para satisfacer las necesidades de las familias en relacin al costo de la canasta de bienes y servicios (Castro, 2014), este ha sido uno de los aspectos ms rezagados -por su complejidad- en la implementacin de los Lineamientos. De manera que, aunque en esta nueva etapa reformista se le ha dado al trabajo y los ingresos percibidos a travs de l un valor central como mecanismo de proteccin social, en la prctica estos no se han dinamizado suficientemente ni de forma equitativa entre los diferentes grupos socio-ocupacionales y sectores de la economa.

En este punto es preciso acotar que las medidas relativas a eliminacin de "subsidios excesivos" y "gratuidades indebidas" han sido de las que primero se implementaron como parte de los Lineamientos, y en cuanto a su alcance afectan a toda la poblacin cubana; mientras, las acciones dirigidas al fortalecimiento de los salarios han sido ms tardas y especficas, de forma tal que no han impactado por igual a todos los sectores poblaciones en el pas.

Sobre la base de lo anterior, es posible afirmar que las reformas en curso transfieren ms responsabilidades a la esfera individual/familiar en la medida en que producen un desplazamiento de las previsiones que antiguamente provea el Estado hacia las personas, familias y redes sociales para satisfacer la necesidad de proteccin social (Pea, 2014a; Garca & Anaya, 2015). Esto implica que las respuestas que el mbito de lo domstico-familiar puede dar ante tales responsabilidades dependen de los activos que tengan las familias, los cuales -como ya se ha visto- estn desigualmente distribuidos en la sociedad.

Los ltimos documentos salidos a la luz en el VII Congreso del PCC le otorgan una mayor importancia al tema de la equidad social, que queda definido como un eje estratgico dentro de la reforma (Eje 6: "Desarrollo humano, equidad y justicia"). Los objetivos generales declarados en este eje son: promover el desarrollo integral y pleno de los seres humanos; consolidar las conquistas de la Revolucin en Poltica Social y garantizar el crecimiento progresivo y sostenible del nivel y calidad de vida de la poblacin; garantizar la vigencia y el respeto de los derechos y el cumplimiento de los deberes fundamentales establecidos en la Constitucin de la Repblica de Cuba; y reducir progresivamente la diferenciacin econmica y social entre los diferentes territorios del pas, as como la no proveniente de la cantidad, calidad y complejidad del trabajo y los resultados econmicos, entre segmentos de la poblacin (PCC, 2016).

No obstante los avances que se vislumbran en estos documentos con respecto a los anteriores, todava hay temas que resultan insuficientemente visibilizados, y no queda del todo claro hacia dnde y cmo se desarrollarn acciones en pos de fortalecer la equidad.

 

Los referentes tericos y su pertinencia en el contexto cubano actual

Como fue declarado previamente, resulta necesario fundamentar la asuncin de aquellos referentes tericos que resulten pertinentes para la inteleccin de temas relativos a las desigualdades sociales, equidad, pobreza, exclusin, vulnerabilidad, as como de las polticas sociales para su atencin. A continuacin se presenta una sntesis sobre los mismos, donde se destacan sus adecuaciones o limitaciones para el anlisis del contexto cubano actual.

 

Desigualdades sociales

Como fue sealado en el apartado anterior, en Cuba existe amplio reconocimiento en torno a que en la dcada de los 90 se configura un proceso de reestratificacin social y ampliacin de las desigualdades, de reproduccin histrico-cultural de determinadas desventajas sociales; ello se ha reflejado en importantes documentos oficiales, en la produccin artstica, los medios, la opinin pblica y la investigacin social. En esta ltima han proliferado investigaciones que orientan sus estudios a describir los mecanismos de produccin y reproduccin de desigualdades, sus tendencias y las polticas de atencin para su reduccin. Se trata, sin lugar a dudas, de un tema altamente pertinente, pues los principios de igualdad y justicia social han sido pilares del proceso de desarrollo desde el triunfo revolucionario; consecuentemente entre los debates ms relevantes para el contexto cubano se encuentran: las causas de las desigualdades y la actualizacin de una norma de igualdad que defina las desigualdades injustas y las desigualdades tolerables en medio de las transformaciones que tienen lugar en el pas.

El acervo terico sobre el anlisis de las desigualdades en el contexto cubano es amplio; no obstante, no es temtica agotada. De acuerdo con Espina (2006), las investigaciones requieren de continuar perfeccionando instrumentos y metodologas para su comprensin, as como el excesivo empirismo que ha matizado algunos estudios(9). Lo anterior supone propiciar debates que ayuden a generar procesos de actualizacin, anlisis, e incorporacin de categoras e instrumentos metodolgicos, de manera que se contribuya a atrapar la complejidad del fenmeno.

A pesar de lo anterior, la produccin terica sobre el tema presenta interesantes marcos analticos, que puedan servir de referentes para la problematizacin del fenmeno en nuestro escenario. Las aproximaciones denominadas individuales o de capacidades(10) centran su foco en la distribucin diferenciada de capacidades, atributos, bienes o posesiones, entre hogares o individuos y su incidencia en resultados desiguales en un contexto determinado (Reygadas, 2004); con frecuencia se focaliza en los mecanismos que generan desigualdades extremas -pobreza y vulnerabilidad social-, con cierta tendencia a pluralizar las desigualdades en esferas como educacin, salud, ingresos y derechos. Como debilidades pueden sealarse la ausencia de una mirada ms amplia hacia la multiplicidad de causas y mecanismos que originan las desigualdades. En Cuba, el anlisis de las desigualdades segn gnero y edad -y en mucha menor medida color de la piel-, resulta afn a esta aproximacin.

El nfasis en la dimensin relacional de las desigualdades ha sido resaltado por Pierre Bourdieu y Charles Tilly, (1999) al destacar que las desigualdades se configuran durante procesos interactivos, de carcter asimtrico, que condicionan posicionamientos jerrquicos -segn mecanismos de poder- entre grupos sociales dominantes y subordinados.

Bourdieu propone que la relacin dialctica que define como campo y hbitus, resulta clave en la comprensin de las distancias que se establecen entre grupos sociales. El campo se entiende como estructuras objetivas relativamente autnomas, que forman parte del espacio social(11) (Gimnez, 2002); mientras que el hbitus constituye las estructuras cognitivas, reflejo del proceso de interiorizacin del espacio social y se traduce en creencias, disposiciones, preferencias estticas y culturales. Las posiciones de los agentes dentro del tejido social, se definen por los recursos que puedan movilizar dentro de los campos, entendidos como los capitales (culturales, econmicos o sociales). Resulta sumamente revelador, la relacin que el autor reconoce entre la estructura social, la interiorizacin de esta (dimensin subjetiva) y la adquisicin de capitales, sobre los desequilibrios de poder que determinan las clases sociales. Los estudios sobre la estratificacin social de las familias cubanas segn su capital econmico y cultural asumen estos presupuestos (Domnguez, 2010; Travieso, 2010; Hidalgo, 2011).

Por su parte Tilly, centra su mirada en las desigualdades dentro de las organizaciones, para lo cual incorpora el concepto de desigualdad categorial. En sus supuestos, las organizaciones se definen por lmites que se establecen entre pares categricos, que se diferencian entre categoras externas e internas. La categora interna tiene su origen en la propia organizacin, a partir del establecimiento de lmites que le dan estructura y orden; mientras que las externas, trascienden el espacio de la organizacin y se basa en atributos biolgicos o sociales, que reflejan diferenciaciones histricas y persistentes en actividades, redistribuciones y poder ya sea por condicin de gnero, raza, edad, discapacidad. Las coincidencias entre ambas refuerzan las desigualdades (Tilly, 1999).

Otro de los aportes ms reconocidos de este autor, radica en su propuesta sobre los mecanismos y estrategias que determinan la persistencia y reproduccin de las desigualdades: la explotacin y el acaparamiento de oportunidades. El primero, con fundamento en la teora marxista de las clases sociales, se asocia al control y apropiacin por parte de actores "bien conectados" de recursos que provienen del excedente producido por otro sector de la poblacin. El segundo ocurre cuando "miembros de una red categorialmente circunscripta", accede a recursos valiosos, renovables, sujeto a monopolio (Tilly, 1999, p. 18), y tiende a acapararlos a partir de prcticas que mantienen su control. La emulacin y adaptacin condicionan la persistencia de estos procesos, en tanto el primer mecanismo hace referencia a la produccin y generalizacin de patrones organizacionales que provienen de otras organizaciones; al tiempo que la adaptacin preserva la desigualdad categorial, en tanto genera rutinas y prcticas universales que sostienen los lmites categoriales. Las dinmicas recientes que se han generado en Cuba a partir de la flexibilizacin y ampliacin de las formas de gestin no estatal constituyen un marco idneo para los anlisis sobre formas de explotacin y acaparamiento de oportunidades que tienen lugar en las organizaciones.

Siguiendo la lnea de pensamiento de Tilly y recuperando los aportes del marxismo clsico, Prez-Sinz (2014), desarrolla su teora dentro de la corriente radical. La crtica hacia los modelos individualistas matizan parte de sus reflexiones, al reconocer la necesidad de desplazar la mirada hacia las desigualdades que se materializan en la esfera distributiva, que se constituye por los mercados donde se intercambian los recursos bsicos en la sociedad: trabajo, capital, tierra y conocimiento. Para este autor, los mercados bsicos son campos de poder, entre clases sociales y pares categricos(12), a partir de ello fundamenta las relaciones de poder que desencadenan desigual acceso en la esfera de produccin y cmo la explotacin y el acaparamiento de oportunidades resultan los mecanismos de generacin y apropiacin del excedente, que explican la produccin y reproduccin de las desigualdades. Entre los aportes metodolgicos de esta propuesta se destacan: el acoplamiento de esas desigualdades con otras -socio-culturales, socio-polticas o socio-territoriales-, la combinacin de anlisis individual, socio-institucional y clasista, y su interpretacin segn el tipo de ciudadana social y el contexto histrico. Los estudios del Centro de Investigaciones Psicolgicas y Sociolgicas (CIPS) sobre la estructura socioclasista cubana y sus cambios ms recientes son consistentes con estos referentes que recuperan la nocin de clase social.

Otro aporte importante en los estudios de desigualdades es el de Reygadas (2004), quien destaca su carcter multidimensional, por lo que su comprensin debe articular, tanto las capacidades y recursos de las personas, las relaciones entre individuos, las instituciones y estructuras sociales ms amplias y el contexto social; en estas dimensiones se reproducen relaciones de poder que resultan desencadenantes de varios tipos de desigualdad. Este enfoque resalta la diversidad de factores que intervienen en las desigualdades, y aporta una perspectiva compleja e integradora al anlisis de estos procesos, que resulta cardinal para los estudios de nuestra rea.

En resumen, los autores sealados, aunque no sin contradicciones desde lo terico- metodolgico, permiten argumentar el carcter relacional, multidimensional y complejo que debe mediatizar cualquier mirada sobre el fenmeno. Al mismo tiempo, no deben quedar ausente del anlisis las relaciones de poder, que las generan y perpetan, as como la necesaria adecuacin al contexto histrico social donde este fenmeno se manifieste.

 

Equidad

La diversidad de definiciones sobre equidad no ha limitado su uso contemporneo frecuente en crculos polticos, acadmicos y sociales, en particular para el diseo de polticas sociales y la evaluacin de sus resultados, en sus nexos con los derechos, normas y valores que tributen al beneficio de la sociedad.

En el plano terico, el anlisis en torno a esta temtica involucra la nocin de igualdad, que supone ausencia de discriminacin o trato excluyente, en un contexto contemporneo donde contradictoriamente las desigualdades no solo son crecientes, sino tambin legitimadas y naturalizadas. Otra nocin clave es la de justicia social, que establece derechos universales bsicos y oportunidades reales, as como imparcialidad en el trato a las personas.

La nocin de igualdad ubica en el mismo punto de partida, ante la ley, a individuos de diversa ndole otorgndole iguales derechos y oportunidades en reas humanas bsicas; sin embargo, ella debe conjugarse con diversidad de opciones para el acceso y las realizaciones, acorde con las diferencias en cuanto a las necesidades y aspiraciones de los sujetos, as como con posibles formas de discriminacin o trato desigual para atender las desventajas que limiten o impidan la igualdad real; a partir de lo anterior la equidad se asocia a las acciones que intentan

(…) enfrentar toda forma de injusticia en cada una de las oportunidades de acceso, de realizacin y de opciones, como producto del trato que la sociedad da a las diferencias injustas si se ven del lado de las esferas de la igualdad, o como diferencias especficas si se hace del lado de la diversidad de los sujetos. (DElia & Maingon, 2004, p. 57)

 

El concepto de equidad est ntimamente relacionado con varias perspectivas sobre el desarrollo, el Desarrollo Humano (Sen, 1995) y el Desarrollo Humano Sostenible (PNUD). En todos ellos se enfatiza en el logro de una vida larga y saludable donde el ser humano pueda ampliar sus capacidades a travs de un proceso de ampliacin de las oportunidades humanas. Es precisamente la equidad el hilo conductor de este proceso, armonizado a las oportunidades dadas a los sujetos para una eficiente utilizacin de las capacidades formadas en ellos.

La perspectiva multidimensional de la equidad la ubica en mbitos como lo social, lo poltico, lo cultural, territorial, ambiental, entre otros, en temas tan diversos como las prcticas sociopolticas, la participacin e inclusin social, libertades, construccin de ciudadana, etc., lo cual supone trascender lo estrictamente jurdico y proyectarse al accionar de los sujetos. Segn DElia y Maingon (2004) son consustanciales a la equidad algunos puntos de partida o ejes que ayudan a comprender mejor su puesta en prctica y que expresan importantes nexos con la igualdad: igualdad en el ejercicio de derechos, igualdad en el acceso a los servicios, transformacin de oportunidades en capacidades de realizacin, y dominio de acciones para decidir. Otros criterios consultados conciben dentro de las lgicas de equidad la no discriminacin, exclusin o trato excluyente a ciertos grupos, lo cual es vlido y necesario para el logro de una verdadera justicia social, as como eliminar disparidades o brechas injustas entre los sujetos o grupos sociales.

Para nuestra rea de trabajo un concepto clave sobre equidad es el elaborado por Mayra Espina y un colectivo de investigadoras del CIPS:

… por equidad se entiende un tratamiento imparcial a todas las personas independientemente de su posicin y origen social, en relacin con las oportunidades de acceso al bienestar, la distribucin de beneficios y de costos del desarrollo, sobre la base del establecimiento de reglas que aseguren dicha imparcialidad. En este sentido se trata de un criterio para el diseo y evaluacin de instrumentos de poltica social y de estrategias de desarrollo. (Espina et al., 2010, p. 4)

 

Lo anteriormente expuesto permite explicitar que las nociones de equidad no compiten o excluyen a las de igualdad, que para el logro de la misma se necesita de ciertos puntos de partida o principios que tomen en cuenta valores universales. Ambos trminos se complementan, integran y funcionan de una manera articulada a partir de las mltiples dimensiones que abarcan. La equidad, por los diversos mbitos en los que interacta, transversaliza la vida de grupos humanos en esferas tan dismiles como cultura, educacin, economa (trabajo / ingresos / consumo), participacin ciudadana, vivienda y hbitat, servicios sociales y amparos, lo jurdico, entre otros; los que articulados con su comportamiento en grupos especficos destaca diferentes dimensiones de la equidad: gnero, clase, generacional, racial, territorial. En ellas se involucran toda una serie de problemticas relativas a la posicin de paridad o disparidad en que se encuentran los sujetos con respecto a una dimensin determinada. En su abordaje se incluyen entonces aspectos relacionados con las desigualdades, disparidades o brechas de equidad; discriminaciones y exclusiones injustas. El empleo, el acceso a los servicios, los derechos y garantas, las oportunidades y capacidades de los seres humanos, todo ello se conjuga en un conglomerado de escenarios donde la equidad se ratifica como eje estratgico del desarrollo, aspiracin no exenta de importantes desafos en el contexto cubano actual.

 

Pobreza

Aunque la investigacin social durante las dos ltimas dcadas ha constatado la re-emergencia y persistencia de situaciones de pobreza en Cuba, este concepto no aparece con frecuencia en los documentos oficiales o medios de comunicacin del pas; en su lugar se utiliza el trmino "grupos vulnerables de la poblacin", "condiciones de riesgo o vulnerabilidad", "sectores / espacios ms desfavorecidos", "familias sin solvencia econmica". Por qu ocurre esto? El uso de trminos alternativos puede responder a criterios polticos, pues el modelo social cubano ha tenido como meta esencial el logro de equidad y justicia social y el alcance de desarrollo humano; y ciertamente durante las primeras dcadas tras el triunfo de la Revolucin fueron eliminadas las condiciones estructurales de produccin de pobreza y se declara su erradicacin (Rodrguez & Carriazo, 1987).

Pero tampoco en el mbito acadmico existe consenso al respecto, una parte de los estudios realizados opta por los conceptos de "grupos vulnerables" y "poblacin en riesgo", el primero para identificar a ncleos con bajos ingresos que no logran cubrir el costo de la canasta bsica (Torres, 1993) y el segundo para designar a la poblacin en peligro de no poder cubrir alguna necesidad bsica (Ferriol et al., 1997); la evolucin posterior de este ltimo al concepto de "pobreza con proteccin y garantas", caracterizada por ingresos insuficientes para cubrir el costo de una canasta bsica de satisfactores, pero con proteccin social en esferas esenciales -alimentacin, salud, educacin, empleo- y la garanta de servicios sociales universales gratuitos y subsidiados (Ferriol, Therborn & Castieiras, 2004), significa cierto avance en cuanto al reconocimiento y peculiaridades del fenmeno en nuestro contexto. Para ese momento ya otros autores haban asumido el concepto de pobreza, pero reconociendo sus caractersticas sui gneris en Cuba: limitada incidencia, inexistencia de pobreza crtica o extrema, polticas sociales que brindan proteccin social a toda la poblacin (Zabala, 1999) y en los estudios realizados ms recientemente se asume este concepto, articulando el fenmeno de pobreza con diferentes problemticas y mbitos(13).

Los avances alcanzados en el estudio de la pobreza han contribuido adems a resaltar la situacin de privaciones o carencias no solo en las condiciones econmicas, sino tambin materiales y sociales (Spicker, lvarez & Gordon, 2009), que aunque toman como referente normas, niveles o estndares bsicos, reconocen su carcter complejo, mltiples dimensiones y expresiones diversas. Ello se expresa en su evolucin desde el predominio del enfoque monetario -ingreso / consumo- hacia los enfoques de capacidades, exclusin social y participativo; as como desde los enfoques absolutos que la consideran en clave biologicista como de privacin -insatisfaccin de necesidades mnimas para el mantenimiento de la eficiencia fsica (Rowntree, 1941)- a los relativos, que la relacionan con la desigualdad social (Townsend, 1979).

Sin embargo, los mtodos de medicin de la pobreza continan sesgados por el enfoque monetario, as por ejemplo, a nivel de pases se ponderan indicadores socioeconmicos que ponen de manifiesto los resultados de la pobreza, como el Producto Interno Bruto (PIB), mientras que a nivel de individuos u hogares prevalece el Mtodo del ingreso o de Lnea de pobreza, basado en los insumos -ingresos-, al que se objeta su carcter unidimensional y potencial, pues no considera el gasto efectivo ni la satisfaccin real de las necesidades bsicas. En menor medida es utilizado el Mtodo de Necesidades Bsicas Insatisfechas o Mtodo directo, que se basa en los consumos efectivos de bienes y servicios.

En el caso de Cuba, el mtodo utilizado por las instituciones oficiales para identificar la "poblacin en riesgo" es el del ingreso o de Lnea de pobreza, que revela la potencialidad de los ingresos para la adquisicin de alimentos, combustible para cocinar, medicinas, artculos de aseo, ropa y calzado, transporte, comunicaciones, recreacin y cultura, y gastos en servicios de la vivienda. Con independencia del limitado acceso a los resultados de sus mediciones, se reconocen importantes dificultades metodolgicas y operativas para su aplicacin: los problemas para la captacin de los ingresos reales de las personas, en particular de los no provenientes del trabajo, el clculo del costo de la canasta de alimentos, por la segmentacin de los mercados y la diferenciacin de sus precios, y la dualidad monetaria existente. El anlisis de los ltimos datos pblicos sobre las mediciones con este mtodo, revel un incremento de la denominada "poblacin en riesgo"(14).

A partir de la informacin censal sera posible estudiar la pobreza segn el Mtodo NBI o Mtodo directo en Cuba, para ello sera necesario comparar la situacin de cada hogar en cuanto a un grupo de necesidades especficas, estableciendo normas o niveles mnimos para nuestro contexto -y con las particularidades de las reas urbanas y rurales- en cada una de ellas, a saber: agua, drenaje, electricidad, vivienda, mobiliario y equipamiento del hogar; para el caso de Cuba, dado el acceso universal a la educacin y la cultura, no seran relevantes para la identificacin de pobreza el nivel educativo de adultos, la asistencia escolar de los menores, y el tiempo para recreacin, informacin y cultura. Hasta el momento no se conocen estudios de este tipo en el pas.

Numerosas crticas a la utilizacin independiente de estos mtodos han sido formuladas, por captar una visin parcial de la pobreza -asociada a fuentes distintas de bienestar- y su tendencia a subestimarla; en su lugar se proponen mtodos complementarios o bidimensionales, como el Mtodo Integrado de la Pobreza, que identifica como pobres a hogares con una o ms NBI y/o situados debajo de la LP (Boltvinik, 1992). Algunas investigaciones realizadas en el pas mediante estudios de caso han asumido este mtodo para la identificacin de los hogares en situacin de pobreza.

El enfoque de capacidades permite comprender la pobreza como privacin de capacidades necesarias en una sociedad especfica para que sus miembros generen recursos, funcionen cabalmente, aprovechen oportunidades humanas y logren objetivos sociales, lo cual se concreta en la denegacin de opciones y oportunidades para vivir una vida tolerable y la privacin en mltiples dimensiones: vida larga y saludable, conocimientos, nivel de vida, participacin social (PNUD, 1990). En el caso de Cuba ha estado limitado a las comparaciones del pas con el mundo - donde destaca en las dimensiones longevidad y nivel de conocimientos- y al diseo de metodologas autctonas para el avance de los territorios en cuanto a desarrollo humano.

En general, y tal vez excluyendo el enfoque de capacidades, se formulan importantes crticas a la conceptualizacin y medicin de la pobreza: absolutizacin de la dimensin econmica, exclusin de dimensiones psicosocial, cultural y poltica, nfasis en aspectos estticos (magnitud e intensidad), y predominio de lo descriptivo. Los enfoques alternativos en el estudio de la pobreza destacan el carcter multidimensional de sus causas y manifestaciones - econmicas, sociales, culturales, polticas, ambientales, y otras ms-, cuyo reconocimiento se concreta en mediciones como el ndice de Pobreza Multidimensional (IPM), que captan el conjunto de privaciones o carencias que afectan a una persona o una nacin, tanto en su incidencia como en su intensidad. Otro aspecto relevante es la identificacin y anlisis de los procesos, estructuras, prcticas y agentes que re/producen pobreza (yen, 2002; CLACSO). Y por ltimo, el reconocimiento de la desigualdad como factor determinante de la pobreza (Vuskovi? Bravo, 1993; Cimadamore & Cattani, 2008; Prez-Sinz, 2014).

En una sntesis integradora y crtica de estos aportes a los estudios de pobreza, Mayra Espina la define como proceso multidimensional de exclusiones, expropiaciones, desventajas y carencias mltiples, de imposibilidad de satisfacer las necesidades esenciales y desplegar las capacidades humanas (Espina, 2008). Para el caso particular de Cuba se ha sealado que las condiciones que ms identifican el fenmeno de pobreza son: la insuficiencia de ingresos y la situacin desfavorable de la vivienda -estado constructivo, dficit habitacional, hacinamiento, personas albergadas, barrios insalubres-, cuyo examen exige incorporar el acceso a los servicios sociales bsicos, en los que se reconocen avances notorios (Zabala, 1999).

 

Exclusin social

Aunque este enfoque surge en Europa, asociado a problemas propios de ese contexto -empleo precario, subempleo, migraciones, discriminacin tnica, desintegracin social-, su uso en Amrica Latina se ha extendido notablemente desde los 90, vinculado al incremento de la pobreza y las desigualdades. Las definiciones iniciales aluden al despojo de la participacin y titularidad de derechos sociales, del disfrute de oportunidades econmicas y sociales, denotando as la intencin de incluir aspectos no derivados de la situacin especficamente econmica.

Entre los aspectos generales que distinguen a este fenmeno, Gacita y Davis (2000) destacan: los procesos que aumentan la vulnerabilidad de ciertos grupos sociales frente a factores de riesgo, la imposibilidad de sujetos o grupos para participar efectivamente en la sociedad, la discriminacin, a travs de formas no econmicas, del acceso a bienes y servicios bsicos, el acceso desigual a mercados de trabajo y a mecanismos de proteccin social, y el acceso desigual al ejercicio completo de derechos polticos, libertades civiles, incluyendo negacin de derechos humanos bsicos.

La exclusin social ha sido definida como:

...fenmeno [...] producido por la interaccin de una pluralidad de procesos (o factores) ms elementales que afectan a los individuos y a los grupos humanos, impidindoles acceder a un nivel de calidad de vida decente, y/o de participar plenamente, segn sus propias capacidades, en los procesos de desarrollo. Dichos procesos [...] conciernen a mltiples mbitos: las dificultades de acceso al trabajo, al crdito, a los servicios sociales, a la instruccin; el analfabetismo, la pobreza, el aislamiento territorial, el riesgo epidemiolgico, la discriminacin por gnero, la discriminacin poltica, las carencias de las viviendas, la discriminacin tnico lingstica, etc. (Quinti, 1997, p. 74)

 

Las dimensiones de la exclusin social son mltiples: econmica, expresada en la deprivacin material y las dificultades de acceso a mercados y servicios que garanticen las necesidades bsicas; poltica e institucional, como carencia de derechos civiles y polticos que garanticen participacin ciudadana; y sociocultural, por el desconocimiento de identidades de gnero, generacionales, tnicas, religiosas, preferencias o tendencias de ciertos grupos e individuos. Su efecto se concreta en el incremento de la vulnerabilidad de ciertos grupos sociales frente a factores de riesgo, la insuficiente participacin social, discriminacin, acceso desigual a mercados de trabajo, a mecanismos de proteccin social y al ejercicio de derechos humanos, libertades civiles (Gacita & Davis, 2000).

Las posibilidades explicativas de este concepto son amplias: es una nocin ms amplia que la de pobreza por su carcter multidimensional -econmica, poltica-institucional, sociocultural y espacial-, enfatiza en la dimensin histrica y dinmica de la pobreza -acumulacin de riesgos, sinergias entre factores de descalificacin, procesos de empobrecimiento- destaca la dimensin espacial o territorial de la pobreza y sus repercusiones institucionales, as como la sociocultural, especficamente alude a atributos y construcciones socioculturales descalificadoras que conforman procesos de discriminacin (Zabala, 2006). En adicin, constituye un instrumento analtico-propositivo, que permite explicar las causas de la pobreza e intervenir mediante polticas para favorecer la inclusin social.

Sin embargo, este enfoque ha sido escasamente utilizado en Cuba; las razones que conciernen al mbito oficial y medios de comunicacin pueden ser similares a lo expuesto con relacin a la pobreza.

Entre los investigadores sucede algo similar, con la excepcin de aquellos vinculados al Programa Comparativo de Estudios de Pobreza de CLACSO, dados los puntos de contacto con el enfoque de produccin de pobreza.

Este enfoque resultara pertinente para analizar a nivel macrosocial las visiones sobre el fenmeno de pobreza, los enfoques en las polticas para su atencin y el rol del Estado y otros actores en su consecucin. A nivel de los territorios permitira examinar las acciones y estrategias de actores locales, el funcionamiento institucional, as como la gestin de polticas locales para la atencin de esta problemtica. En el nivel microsocial permitira conocer las caractersticas individuales, condiciones familiares y subjetividad que configuran estos procesos e intervenir en ellas con el propsito de interrumpir ciclos de reproduccin de la pobreza y vulnerabilidad.

 

Vulnerabilidad social

La escasa presencia del tratamiento de las problemticas relativas a las desigualdades sociales, especficamente las situaciones de desventaja y exclusin social, en los documentos que pautan la actual reforma en Cuba (Espina, 2015; Zabala, 2015a) se constata fcilmente si se hace una bsqueda intencionada de la aparicin (o no) de trminos como "desigualdad", "pobreza", "inequidad", "exclusin" y "vulnerabilidad", por citar algunos de los posibles. Un examen de tal naturaleza arroja como resultado que, aunque en general todos son vocablos que o no aparecen o lo hacen muy poco, entre ellos el que goza de mayor presencia es el de "vulnerabilidad social".

Tanto en los Lineamientos (PCC, 2011) como en los ltimos documentos oficiales aprobados en el 7mo. Congreso del PCC en el 2016 se hacen varias alusiones -en lo especficamente relacionado con la poltica social y el sistema de proteccin social- a los "grupos vulnerables" y a la "poblacin en condiciones de riesgo o vulnerabilidad". A qu se debe el mayor uso de este trmino?: es un concepto que est en boga?, es porque parece un vocablo "menos duro" que otros y por tanto ms "polticamente correcto"?, se trata de una eleccin conceptual consciente y fundamentada, ante el rechazo a otros conceptos que se consideran no pertinentes a nuestra realidad?

Dilucidar las posibles razones detrs de esta seleccin es una tarea harto difcil, que corre el riesgo de devenir en especulativa, toda vez que son cuestiones no explicitadas en ninguna parte. Sin embargo, no se puede examinar la presencia de los trminos relativos a "vulnerabilidad social" a espaldas de la ausencia o discreta aparicin de otros como "pobreza", "desigualdad" o "exclusin"; el hecho de que no coexistan estos conceptos -que por la naturaleza de los fenmenos que nombran no son mutuamente excluyentes- arroja cierta informacin no explcita sobre preferencias semnticas ancladas, posiblemente, en posicionamientos poltico- ideolgicos que evaden el reconocimiento en el mbito cubano de determinadas situaciones(15).

El enfoque de "vulnerabilidad social"(16) surge con fuerza en Amrica Latina a mediados de los 90, vinculado a cambios particulares en este contexto regional. Luego de la crisis de la deuda en los aos 80 y el despliegue del ajuste segn las recetas del Consenso de Washington, la vulnerabilidad se configur como rasgo dominante de la nueva realidad social (Pizarro, 2001). La conjugacin de los efectos de las vicisitudes de consumo en el mercado, el deficiente acceso al mercado laboral, el repliegue del Estado en sus funciones de proteccin social, y el debilitamiento de instituciones primordiales como la familia generaron el aumento de la indefensin, la inseguridad y fragilidad de los estratos sociales bajos y medios, que han experimentado una notable exposicin a riesgos (Kaztman, 2000), poca estabilidad y tendencia a caer en la exclusin (Bustelo & Minujin, 1997).

Si bien con bastante frecuencia se ha identificado la condicin de pobreza con vulnerabilidad, en realidad la inseguridad e indefensin que caracterizan a esta no son necesariamente atribuibles a la insuficiencia de ingresos propia de la pobreza (Pizarro, 2001). En este sentido, el concepto de "vulnerabilidad" escapa a la dicotoma pobre-no pobre, proponiendo la idea de configuraciones vulnerables (susceptibles de movilidad social descendente o poco proclives a mejorar su condicin (Filgueira, 2001).

La vulnerabilidad hace alusin a una situacin caracterizada por la susceptibilidad a sufrir algn dao o perjuicio dada la reducida capacidad para ajustarse o adaptarse a determinadas circunstancias.

Segn CELADE (2002) hay tres elementos que deben concurrir para que se materialice un dao: (1) la existencia de un evento potencialmente adverso para el ejercicio de los distintos tipos de derechos ciudadanos o el logro de los proyectos de las comunidades, hogares y las personas; (2) la incapacidad de respuesta frente a la materializacin de estos riesgos; y (3) la inhabilidad para adaptarse al nuevo escenario (CELADE 2002, citado en Gonzlez, 2009).

Los aportes de Kaztman y sus colaboradores apuntan al "por qu" se produce la vulnerabilidad social. Ellos sealan que esta se refiere a una situacin caracterizada por la incapacidad de una persona o de un hogar para aprovechar las oportunidades, disponibles en distintos mbitos socioeconmicos, para mejorar su situacin de bienestar o impedir su deterioro (Kaztman, 2000). La vulnerabilidad es entendida, entonces, como una configuracin resultante de un desfasaje o asincrona entre la disponibilidad y capacidad de movilizacin de activos (expresada como atributos individuales o familiares, definidos a nivel micro), y los requerimientos de acceso a la estructura de oportunidades (expresada estructuralmente y definida a nivel macro), lo cual genera una predisposicin a una movilidad descendente o una manifiesta dificultad de individuos/hogares para sostener posiciones sociales conquistadas anteriormente(17) (Filgueira, 2001; Kaztman, 2000).

En este enfoque de "vulnerabilidad social" se integran tres componentes centrales: los activos(18), las estrategias de uso de estos, y la estructura de oportunidades(19); de ah que el nivel de vulnerabilidad de un hogar dependa de la posesin o control de activos, o sea, de los recursos requeridos para el aprovechamiento de las oportunidades que brinda la sociedad (Kaztman & Filgueira, 1999). Las fuentes generadoras de esas oportunidades son el Estado, el mercado y las relaciones sociales (capital social); cada uno de estos rdenes institucionales -con funciones y lgicas distintas pero interconectadas entre s- brinda oportunidades de acceso, ms o menos restringidas, a los recursos que en cada contexto se consideran necesarios para participar activamente en la vida social. En especial las polticas pblicas son canales importantes por los cuales circulan recursos provenientes del Estado, generando sistemas de proteccin y seguridad social; como seala Busso (2001), se supone que estas contribuyan a "blindar" o fortalecer la capacidad de respuesta de los hogares ante situaciones adversas, por lo que las entiende como fuente de reduccin y prevencin de riesgos.

Es preciso aclarar que las alusiones a la vulnerabilidad social en el contexto cubano no nacen con estos documentos en el marco de las reformas actuales, ni se expresan solo en ellos. El crecimiento de este fenmeno ha sido reconocido tambin como un rasgo caracterstico de la situacin posterior a la crisis y la reforma en la Cuba de los 90 y presente hasta la actualidad (Ferriol, Ramos & A, 2004; Espina, 2003; Zabala 2012). Al respecto, Zabala (2012) seala que este proceso ha estado vinculado al deterioro de la calidad de vida y el bienestar que pueden conducir a situaciones de pobreza o al menos mantener en situaciones de inseguridad a un sector de la poblacin. La autora considera

(...) en ello han incidido las situaciones de riesgo -naturales, sociales, econmicos u otros- y los efectos de la exposicin a ellos, siendo para el caso cubano los ms importantes la ya citada coyuntura de crisis y reforma econmicas, los efectos del bloqueo de EE.UU y los desastres naturales que afectan con frecuencia al pas. Otras aristas de ese proceso se asocian a las caractersticas -de gnero, raza, etarias u otras- de personas, hogares o grupos, que pueden tornarlos ms sensibles a tales situaciones de riesgo y a la pobreza en particular. (Zabala, 2012, pp. 15-16)

 

Los estudios tambin han constatado que esta situacin de vulnerabilidad ha afectado a distintos grupos de la poblacin con independencia de los niveles de ingresos (Ferriol, Ramos & A, 2004).

Teniendo en cuenta el cruce de diversos resultados investigativos, ha sido posible reconstruir una especie de patrn de riesgo y vulnerabilidad en Cuba, a la luz de la caracterizacin de los rasgos personales y familiares asociados a la pobreza y a las desventajas sociales en general (Espina, 2011a). Otros hallazgos apuntan tambin a la recurrencia, en el mbito cubano, a definir la pobreza como vulnerabilidad o incapacidad para enfrentar las situaciones de emergencia -en este caso la crisis econmica- y acceder a las oportunidades existentes en un medio donde ha cambiado la arquitectura del bienestar (Ferriol, Ramos & A, 2004).

En el contexto de las actuales transformaciones (especficamente en los documentos oficiales que pautan este proceso), la mencin de los "vulnerables" hace alusin a aquel sector poblacional que, por sus condiciones, precisa de una mayor proteccin social (Zabala, 2015a). De hecho, una de las caractersticas de la reforma es que introduce cambios en el modelo de la poltica social, dentro de los cuales se encuentra la ampliacin de instrumentos focalizados hacia las "vulnerabilidades" a travs de un trnsito desde un sistema de subsidios universales a uno focalizado en familias de menos ingresos, salvaguardando el acceso gratuito y universal a servicios bsicos para todos (Espina 2015; Echevarra & Lara, 2012; Voghn & Pea, 2013).

Tanto en los documentos de 2011 como en los de 2016, las "vulnerabilidades" que se reconocen explcitamente son bien escasas y se asocian a situaciones de desventaja que deben ser atendidas: adultos mayores (atender al proceso de envejecimiento), personas impedidas para el trabajo y que no cuenten con familiares que brinde apoyo (atender a la discapacidad); compensar a las personas necesitadas y proteger a la poblacin vulnerable o de riesgo en la alimentacin (atencin a las vulnerabilidades) (Espina, 2015). Fuera de estos sectores en particular, no se identifican como "vulnerables" otros grupos de la poblacin cuya desventaja ha sido constatada en diferentes investigaciones (Zabala, 2015a), ni se vislumbra la posibilidad de que diversas vulnerabilidades se interseccionen y generen un agravamiento de esta condicin para algunos grupos especficos, sobre los cuales las acciones de poltica deberan ser ms precisas y urgentes que para la generalidad.

Ms que nombrar en general una "vulnerabilidad inespecfica e indiferenciada" (Espina, 2012a), constituye un desafo significativo la identificacin precisa de los diferentes grupos que compondran ese segmento poblacional, la caracterizacin de sus necesidades y el diseo e implementacin de acciones precisas (Zabala, 2015a). Este giro hacia la focalizacin en las vulnerabilidades presenta grandes retos de carcter metodolgico ante las insuficiencias relativas a las bases informativas -en trminos de pas o ya en contextos ms territoriales- acerca de las vulnerabilidades, la pobreza y las brechas de equidad (Espina, 2015), lo cual constituye un grave problema pues los instrumentos focalizados requieren de mayor visibilidad de los grupos metas (Espina, 2012b).

Es necesario, adems, establecer distinciones entre una poblacin o grupo vulnerable, que es proclive a ser afectada negativamente por algn evento, y aquella poblacin que ya ha sufrido y sufre afectaciones. En este sentido, el uso de la nocin de vulnerabilidad social y de grupos vulnerables en los documentos aqu analizados parecera estar hablando de "situaciones que pueden ocurrir", de grupos que son propensos a sufrir afectaciones de diversa ndole dadas sus caractersticas, es decir, de un escenario inminente, pero futuro, sobre el cual indudablemente es necesario pensar y proyectarse, especialmente en trminos del desarrollo de polticas de prevencin; sin embargo, ese nfasis deja de lado la tan necesaria visibilizacin de aquellos grupos para los cuales la afectacin ya es un hecho palpable, que ya han sufrido un dao.

En este sentido es til mencionar que una de las cuestiones que ms sale a relucir en las definiciones de la vulnerabilidad es su vinculacin con la idea de "riesgo", siendo usados muchas veces como sinnimos, ya sea en la literatura internacional como en el marco especfico de la reforma cubana actual. En el texto Pobreza: un glosario internacional (2009), se expresa que:

La vulnerabilidad est estrechamente vinculada al riesgo, aunque hay notables diferencias entre ambas. La poblacin se encuentra en riesgo cuando existe una probabilidad de que algo negativo ocurra. La poblacin es vulnerable cuando, si sucede algo negativo, eso la perjudica. La vulnerabilidad es definida por el dao, no por el riesgo. (Spicker, lvarez & Gordon, 2009, p. 289)

 

Dicha distincin debe ser tenida en cuenta.

El enfoque de vulnerabilidad resulta pertinente y tiene potencialidades analticas y explicativas ajustables a nuestro contexto, pues las actuales transformaciones asociadas al proceso de reforma pueden tener un carcter ambivalente en cuanto a su impacto en diferentes grupos sociales. Forma parte de la funcin de los investigadores sociales del pas dilucidar estas cuestiones e identificar grupos vulnerables ante los cambios en la arquitectura de bienestar en Cuba(20), pues es presumible suponer que hay individuos y/o familias para las cuales este panorama de contraccin estatal en materia de proteccin social resulta nocivo y deviene en un posible empeoramiento de sus condiciones de vida.

Desde el punto de vista propositivo, una leccin a tener en cuenta es el nfasis de este enfoque en la cuestin de los "activos" y la identificacin de las condiciones para reforzar las capacidades propias de los hogares para un mejoramiento sostenido y progresivamente autnomo de su situacin de bienestar (Kaztman & Filgueira, 1999), en contraposicin al enfoque asistencialista, que algunos autores cubanos consideran es el que se refleja en los documentos de la reforma (Voghn & Pea, 2013; Espina, 2012a). Esta es una potencialidad por explotar an en nuestro contexto.

 

Vulnerabilidad ambiental

Como ha sido expuesto, entre las dimensiones de la equidad se destaca el hbitat, y por otra parte, el enfoque de exclusin social subraya la dimensin espacial o territorial de la pobreza, que se conforma a partir de la acumulacin de riesgos. El paradigma de desarrollo sostenible o sustentable resalta la relacin entre equidad y medio ambiente, y en correspondencia con ello, el ambientalista mexicano Enrique Leff plantea la necesidad de reformular el concepto de pobreza y se refiere a la equidad socio ambiental considerando que

La relacin de las comunidades pobres y su ambiente se caracteriza por el hecho de que tanto su sobrevivencia como la satisfaccin de sus necesidades bsicas depende de la armona entre sus prcticas productivas y las condiciones ecolgicas de su medio. (Leff, citado por Wautiez & Llavero, 2002, p.11)

Sin embargo, en general son escasos los estudios que se refieren a la vulnerabilidad ambiental con enfoque de equidad. Aquellos que ms se destacan son los referidos a la situacin higinico- epidemiolgica y al impacto de la crisis socioeconmica en el deterioro ambiental.

Otro aspecto tratado ha sido el vnculo de la vulnerabilidad ambiental con los desastres, lo que remite a la interrelacin existente entre los trminos "peligro" y "vulnerabilidad". El peligro constituye un probable evento extraordinario o extremo, de origen natural, tecnolgico o sanitario particularmente nocivo, que puede producirse en un momento y lugar determinado y que, con una magnitud, intensidad, frecuencia y duracin dada, puede afectar desfavorablemente la vida humana, animal o vegetal, la economa o las actividades de la sociedad al extremo de provocar un desastre; en el campo tecnolgico se refiere tambin a elementos con fuerzas potencialmente peligrosas que, al ser desencadenadas por alguna causa, pudieran provocar una situacin de desastre. La vulnerabilidad es definida como el grado de resistencia; susceptibilidad o predisposicin de un elemento o de un conjunto de elementos frente a la ocurrencia de un peligro o amenaza (Miranda, Mora & Menndez, 2011).

La vulnerabilidad, entendida en su dimensin ambiental, puede ser de distintos tipos segn Lpez (2015): estructural: caractersticas fsicas de los elementos expuestos que hacen que sean susceptibles a dao, por ejemplo, ante inundaciones costeras, intensas lluvias, deslizamientos, sismos etc.; no estructural: afectaciones que pueden sufrir las lneas vitales -viales, comunicaciones, electricidad, etc.- dentro de un territorio y que pueden perder funcionalidad producto de un evento; funcional: estabilidad o paralizacin de la produccin y los servicios, ante cada tipo de evento; social: valora el grado en que los factores sociales puedan incrementar la vulnerabilidad, considerando la poblacin expuesta; ecolgica: peligro potencial de ecosistemas frgiles o zonas ecolgicamente sensibles y reas protegidas; econmica: riesgos en zonas industriales, reas cultivadas, etc.

En el contexto cubano, la sociloga ngela Pea (2014b) analiza la interrelacin entre los procesos de reproduccin de la pobreza y las condiciones ambientales desde sus aspectos fsico-naturales, socioeconmicos y polticos; destacando la asociacin entre vulnerabilidad y condiciones de riesgo que afectan el bienestar -coyuntural o perspectivo- de los grupos humanos en contextos especficos, as como el rol de la vulnerabilidad como factor condicionante de la pobreza y las desigualdades. En este punto de vista coincide con el socilogo Alan Lavell (citado por Bayn, 2012), quien sostiene que aun cuando conceptualmente "pobreza" y "vulnerabilidad a desastres" son distintas, es evidente que existe un nexo importante entre pobreza, o riesgo cotidiano, y riesgo de desastre. Las condiciones de riesgo cotidiano que enfrenta particularmente la poblacin pobre o marginada han permitido que algunos hablen de condiciones de un desastre permanente.

Igualmente resultan relevantes para la visualizacin de la vulnerabilidad ambiental en Cuba los estudios realizados por Ortega (2014) y Martnez (2014) donde se analizan las relaciones pobreza - medio ambiente- vulnerabilidad- desastres naturales y cambio climtico, desde la perspectiva de su interrelacin e interdependencia.

Estos estudios, y otros cuerpos tericos ms generales relativos al tema, apuntan a la existencia de una interrelacin entre los diferentes tipos de vulnerabilidades, de manera que estas deben ser analizadas y trabajadas desde un enfoque holstico e interrelacionado, teniendo en cuenta diferentes dimensiones e indicadores para el anlisis de esta problemtica, desde el punto de vista de la vulnerabilidad ecolgica o fsico- natural, la vulnerabilidad econmica o socioeconmica; y la vulnerabilidad social y el ambiente poltico.

Por otra parte, en el anlisis de la vulnerabilidad ambiental resulta necesario incluir otras variables y componentes desde una perspectiva sociocultural, por ejemplo: el estudio de las percepciones ambientales; el enfoque territorial y comunitario; la cultura; el desarrollo local; la participacin social; la creacin de capacidades y los procesos educativos; el fortalecimiento de la comunicacin en la gestin de riesgo de desastre; entre otros.

En el contexto cubano la mirada a la problemtica de la vulnerabilidad ambiental no ha estado exenta de obstculos, ante todo porque los planes y estrategias se han basado, histricamente, en medidas estructurales y de comportamiento (medidas ingenieriles, como muros de contencin, malecones, redes de acueductos, etc.; y conductuales, como evacuaciones y reubicaciones de comunidades con daos permanentes), de modo que el enfoque solo ha sido promovido por experiencias puntuales o por instituciones e instrumentos de gestin ambiental a nivel de pas. Se requiere de estrategias desde un enfoque participativo y de inclusin social, que contemplen la intervencin coordinada de actores en todos los niveles de la gestin ambiental y la administracin territorial; el impulso de la participacin ciudadana; y el uso del potencial cientfico para la determinacin de los escenarios futuros el establecimiento de medidas, con nfasis en los espacios locales y comunitarios.

Reducir vulnerabilidades en los territorios constituye uno de los objetivos principales para disminuir las brechas de equidad ambientales; para ello es preciso identificar las vulnerabilidades claves a partir de los resultados de los estudios de Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo realizados en todos los territorios del pas; as como las variables, dimensiones e indicadores expuestos en el presente trabajo vinculadas a la vulnerabilidad ambiental- pobreza- cambio climtico y desigualdades

 

Inclusin social

El debate mundial sobre la inclusin social adquiere relevancia en las agendas de las instituciones gubernamentales y la cooperacin internacional a mediados de la dcada de los 90 del pasado siglo(21). En general existe consenso entre la mayora de los autores, organismos internacionales y gobiernos en que la inclusin social es una meta que toda sociedad debe alcanzar, de ah el carcter ms poltico que analtico de este concepto, que es portador de un gran contenido normativo. No surgi de la investigacin social con una finalidad descriptiva, explicativa y analtica, sino que emergi primeramente y con mayor fuerza en la esfera poltica y luego fue retomado por la academia (Williams, 2009), mbito este donde la pluralidad de concepciones que se desprenden del trmino "inclusin social" dificultan su anlisis tanto en el plano terico como en el prctico, teniendo en cuenta tambin la complejidad de la operacionalizacin del concepto al no definirse con claridad sus dimensiones.

Generalmente se parte del concepto de exclusin social para hablar de inclusin, quizs porque el primero tiene ms antigedad y una discusin terica ms desarrollada en el mbito poltico y acadmico. Si bien es cierto que existe una relacin intrnseca entre estos dos conceptos, considerados como pares antagnicos, autores como Sandoval (2016) reconocen sus caractersticas propias.

Como muchos de los conceptos de las ciencias sociales, no hay una definicin nica del trmino inclusin social. En cada contexto social los factores que generan inclusin/exclusin son distintos y, en consecuencia, ser en cada contexto espacio-temporal donde cabr identificar tanto los factores que actan excluyendo como las personas que se encuentran en situacin de exclusin.

La Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe (CEPAL) la define como un proceso mediante el cual se logra la igualdad y se superan las disparidades en la productividad, las aptitudes (educacin) y el empleo, la segmentacin del mercado laboral y la informalidad, que son las causas principales de desigualdad (Brcena, 2014). Tambin el Banco Mundial (2014) considera que la inclusin social es un proceso de empoderamiento, en particular de los pobres y los marginados: es dar participacin a las personas en las decisiones que influyen en su vida, con el fin de que puedan gozar de igual acceso a los mercados, los servicios y los espacios polticos, sociales y fsicos.

Otros autores trascienden la idea de inclusin desde los mecanismos de redistribucin (aspectos materiales de la inclusin) para adentrarnos en la trama de lo simblico (aspectos culturales). Para Fraser (2003) las polticas de inclusin deben considerar las dimensiones de la redistribucin y del reconocimiento: por una parte la redistribucin est encaminada a reducir desigualdades de ndole estructural y econmica, de manera que haya una reparticin de los ingresos; por otra, el reconocimiento est orientado a reparar daos por falta de respeto, estereotipos, prejuicios y dominacin cultural.

Tambin Sandoval (2016) define la inclusin social como el proceso mediante el cual las sociedades, principalmente encarnadas en el Estado Social, incorporan de forma efectiva y sustantiva a diversas personas y grupos en los mecanismos articulados o interdependientes de redistribucin y reconocimiento(22), para protegerlos de las desventajas que producen los mbito econmico, poltico y social, con la finalidad ltima de que estas personas puedan lograr y llevar la vida que consideran vale la pena vivir.

Segn este autor, esos mecanismos de redistribucin y reconocimiento son:

(...) aquellas polticas, programas, planes, leyes, reglas, instituciones y otros instrumentos que administra el Estado (...). Los mismos (...) de forma articulada canalizan y cambian la forma en que se distribuyen los recursos materiales (redistribucin) y simblicos (reconocimiento) a aquellos grupos que por falta de estos o su negacin sistemtica participan en la sociedad de manera desventajosa o no significativa. (Sandoval, 2016, p. 85)

 

Tales situaciones desventajosas pueden ser ms complejas cuando se aaden otras dimensiones como la edad, gnero, color de la piel, discapacidad, territorio, preferencia sexual, falta de apoyo familiar, falta de recursos materiales, falta de redes sociales, entre otras. Cuando se interseccionan varias brechas de equidad en una persona o grupo social, los mecanismos de redistribucin y reconocimiento deberan reconocer estas dimensiones para revertir la situacin de desventaja.
La importancia de las propuestas de Fraser (2003) y Sandoval (2016) es que permiten articular mecanismos de redistribucin (material), como muchas polticas de lucha contra la pobreza, con aspectos culturales y simblicos (reconocimiento); con ello las polticas inclusivas pueden lograr mejores resultados. Esta concepcin viene a ser respaldada por el PNUD, organismo que afirma que "la inclusin supone usar de modo concertado las herramientas de poltica econmica (empleo, ingreso y distribucin del ingreso), de poltica social (provisin de servicios) y de poltica cultural (estatus de las minoras)" (PNUD, 2010, p. 285).

Qu pertinencia tiene este concepto para el anlisis de la equidad en el contexto cubano? Como fuera sealado previamente, la crisis econmica y financiera de la dcada de los 90 provoc la re-emergencia de desigualdades sociales y de nuevos mbitos de exclusin. En este contexto, la propuesta de Sandoval sobre la inclusin en los mecanismos de distribucin y reconocimiento, nos invita a replantearnos las polticas en Cuba (econmica, social, cultural, etc.) y agudizar la mirada para discernir quienes se benefician ms con ellas. Sern quienes ms lo necesitan? Estas polticas producen o reproducen desigualdades sociales? Participan los grupos beneficiarios en el diseo de sus polticas? Se considera la interseccionalidad de brechas de equidad en el diseo de las polticas? Cules son los canales de inclusin ms efectivos y reconocidos en la actualidad?

En el contexto cubano se considera que es responsabilidad del Estado, en primer trmino, garantizar la inclusin social. No obstante, los procesos de inclusin no solo deben favorecerse a nivel estructural, sino tambin a nivel comunitario (vinculacin y participacin en el territorio) e individual (favorecer procesos de humanizacin y dignificacin de las personas que viven en situaciones de exclusin). El reto est en promover procesos de participacin ms efectivos que conlleven a polticas de equidad ms eficaces.

 

Polticas pblicas y polticas sociales

En los procesos de discusin sobre el alcance de nuestra rea de trabajo en FLACSO-Cuba tuvo un protagonismo importante la inclusin de las polticas de equidad como mbito de actuacin(23). No pretendemos referenciar todas las definiciones de polticas pblicas o sociales existentes(24), sino retomar algunos elementos interesantes de los debates que se han dado respecto a esta temtica, en relacin a los cambios que se han realizado hace cinco aos en la poltica pblica cubana y los que se proyectan en los prximos 14 aos.

En los documentos presentados en el VII Congreso del PCC en 2016 aparece un acpite especial dedicado a la definicin operativa de la Poltica Social orientada al desarrollo socialista cubano, donde la garanta de los derechos econmicos, sociales y culturales, y el trabajo como fuente de bienestar y prosperidad se colocan en el centro de los objetivos de dicha poltica (PCC, 2016, pp. 13-15).

No debe plantearse el anlisis de polticas, ni concebir su planificacin e implementacin, dejando de lado su anclaje en un escenario especfico. Todos los textos consultados dejan ver claramente que las definiciones sobre polticas son muy contextuales. En el caso de la poltica social, las autoras la conceptualizan y/o definen segn el tipo de "sistema", "modelo" o "rgimen".

Respecto a esta relacin contextual es importante releer a Mayra Espina que, a tono con la alternatividad que se espera de nuestro contexto, propone una concepcin marxista de la poltica pblica como un campo de conflictos clasistas donde no deben perderse de vista elementos claves como: el carcter conflictual y contradictorio de los intereses que se ponen en juego al construir la agenda social; la delimitacin de las necesidades sociales refrendadas por derecho de ciudadana y objeto de polticas; la capacidad de uno u otro grupo social para imponer sus prioridades; el alcance de la coordinacin estatal y de otros actores sociales en el diseo, financiamiento, ejecucin y control de la poltica social; lugar que se otorga a la equidad como instrumento o valor de la poltica social (Espina, 2008).

En el actual contexto, la diversificacin de tipos de propiedad(25) y la mercantilizacin de varios mbitos de relaciones sociales, implica prepararnos para nuevas negociaciones del pacto social entre actores privados y el Estado(26).

Otras pistas pertinentes para analizar cmo enfocan diferentes actores las polticas en Cuba, son las definiciones de "modelo", "enfoque" y "estilo" de la poltica pblica que aparecen en el libro editado por Valds y Espina (2011) "Amrica Latina y el Caribe: La poltica social en el nuevo contexto - Enfoques y experiencias".

Estos autores sostienen que:

(...) la poltica social tiene supuestos o tributa a una cierta filosofa poltica, entendida como una indagacin y propuesta de una sociedad mejor que la existente. Ello se refiere a mejores condiciones de vida, materiales y espirituales, de todos los miembros de dicha sociedad y, particularmente, de aquellos menos beneficiados o vulnerables. (Valds & Espina, 2011, p. 14)

 

Por ello es importante la definicin de lo que se consideran "necesidades" de la poblacin, con qu tipo de "satisfactores" (bienes) se cubrirn; as como el "nivel de satisfaccin" y de "equidad" a que se aspira. En esta definicin es clave el tipo de poblacin enfocada en los objetivos de la poltica, que vara desde la focalizacin en la poblacin comprendida en la franja de pobreza y la poblacin vulnerable, hasta una concepcin ampliada de atencin a la garanta de derechos de la poblacin con condicin de ciudadana; o la atencin a los derechos elementales de cualquier ser humano (Valds & Espina, 2011).

En qu contexto y en qu medida pueden ser compatibles con la equidad y la justicia social, las polticas enfocadas en el crecimiento del PIB, la eficiencia econmica, el pago de deudas externas, la regulacin del conflicto social, la legitimidad del orden social, las necesidades de gestin del mercado de trabajo? Estos han sido objetivos definidos en el campo de las polticas pblicas y las polticas sociales(27) en diferentes contextos histricos, y nos permiten problematizar la convergencia y la divergencia entre este tipo de propuestas y la filosofa social de las polticas basadas en la equidad, en clave socialista.

Esping-Andersen (2000) hace una propuesta de tres indicadores bsicos para diferenciar modelos de poltica social: niveles de desmercantilizacin que favorecen; tipo de articulacin entre Estado-mercado-familias en la produccin de bienestar social y tipos de estratificacin social que generan. En el modelo cubano, hoy se debate sobre el peso que debe tener la familia y el Estado en la satisfaccin de necesidades: "se eleva la funcin de la familia como clula fundamental de la sociedad, en su responsabilidad por el pleno bienestar y sostn de sus miembros, as como la formacin y preparacin de las nuevas generaciones" (PCC, 2016, p. 14). Esta ha sido una polmica que llega hasta nuestros das a travs de la comparacin entre el Estado de Bienestar y el Neoliberalismo, con el anlisis de tres tendencias que se explican desde su semntica: la mercantilizacin del bienestar; la estatalizacin del bienestar y la familiarizacin del bienestar. Desde nuestro punto de vista es un debate que debemos incorporar con ms fuerza en los espacios de anlisis, diseo e implementacin de la poltica social.

Otro enfoque muy orientador para este anlisis desde una propuesta socialista, es la clasificacin propuesta por Laura Tavares (1999), quien identifica tres tipos de polticas que pueden coexistir de forma complementaria: a) Preventivas o de desarrollo (clausuran o minimizan las condiciones de generacin de un problema social grave (salud pblica, empleo, vivienda, educacin, alimentacin bsica, saneamiento, salario) b) Compensatorias o asistenciales (solucionan o alivian problemas ya existentes, usualmente generados por la debilidad de las polticas preventivas y/o por coyunturas crticas que afectan a los sectores ms vulnerables.) y c) Redistributivas (aseguran una transferencia efectiva de la renta.)

Un elemento que proponemos destacar de forma significativa para el debate sobre el modelo cubano est relacionado con la concepcin de gasto y de inversin que se aplica en nuestro contexto al planificar las polticas orientadas al mbito social. La perspectiva economicista ubica el gasto social ms como prdida que como inversin que retorna a la propia creacin de valor, lo que genera una visin fragmentada y deshumanizada del desarrollo. El marco analtico aplicado por la CEPAL (1994) relativo a la estructura de los gastos sociales es muy til para los anlisis de presupuestos con el clculo de los costos y los resultados; por ello proponen dividir explcitamente los gastos de inversin social o de polticas preventivas y los gastos de compensacin de ingresos o de polticas compensatorias y redistributivas.

Por otra parte, Mayra Espina (2011b) propone un marco analtico desde la sinergia entre enfoque-estilo de la poltica social. Este ha sido uno de los grandes debates sobre la eficacia y eficiencia de la distribucin de los recursos pblicos para el bienestar, incluyendo el proceso de actualizacin del modelo cubano. Se identifican dos polos, con sus seguidores y detractores: enfoque de integracin social y estilo de universalismo; y el enfoque selectivo y estilo de focalizacin. La Revolucin cubana se ha caracterizado por una primaca del primer enfoque, pero actualmente se reiteran algunas crticas a esta forma de planificar e implementar la poltica (monto de recursos muy elevado; concentracin de beneficios en las capas medias; desconexin de un criterio de eficiencia, etc.). No obstante a la veracidad de estas crticas, Espina (2011b) apuesta por un adecuado equilibrio entre ambas propuestas, ya que la aplicacin exclusiva del estilo focalizador ha generado un impacto segmentador de la poltica social, subordinacin a la lgica del mercado por el eficientismo econmico, y la imposibilidad de subvertir las causas de las desventajas sociales y de su reproduccin. La complementariedad de estas propuestas es un factor clave si se aspira materializar el eje estratgico del plan referido al desarrollo humano, equidad y justicia social (PCC, 2016).

Respecto al vnculo entre poltica y equidad, una propuesta analtica muy novedosa es la de Martnez Franzoni y Voorend (2009), que analiza la correlacin entre las polticas de equidad y los tipos de regmenes de bienestar: estatal productivista, estatal proteccionista, informal. Los principios identificados son: la antipobreza, la antiexplotacin; la antimarginacin; la eliminacin de la triple desigualdad (en materia de ingreso, uso del tiempo y valoracin social) y la lucha contra prcticas culturales discriminatorias y excluyentes; en este caso el androcentrismo.

Diversos autores (Tavares, 1999; Garca Pino et al., 1991; Valds & Espina, 2011) describen elementos constitutivos de la poltica social, tambin aplicables al anlisis de otras polticas pblicas, los cuales determinan el enfoque y estilo de las polticas; y el modelo en que se suscriben. Entre estos elementos se identifican aspectos financieros, administrativos y polticos como las contribuciones regresivas e impacto redistributivo; la determinacin de las escalas territoriales desde la dimensin espacial-regional hasta los esquemas de integracin y cooperacin internacionales; y la trayectoria coordinada y coherente de las diversas polticas sociales que tambin supone un anlisis del rea de contenido (sectoriales u orientadas a grupos especficos) y su concepcin multidimensional, intersectorial e interseccional; as como su vnculo con la poltica econmica.

Mencin aparte merece la concepcin de participacin. Los referentes tericos citados identifican diversos actores por su capacidad de redistribuir bienes pblicos, en el rol de planificadores, financistas, ejecutores, evaluadores. Destaca el Estado como coordinador general, con el que pueden participar otros actores como la administracin pblica, agencias gubernamentales, ONG, actores privados y asociaciones ciudadanas. El carcter participativo tambin es clave para transitar de una concepcin conservadora o reformista de receptores, clientes o beneficiarios de polticas a una que contemple procesos de toma de decisiones ms inclusivos, en un modelo de socialismo multiactoral que concrete la corresponsabilidad de toda la ciudadana.

 

CONCLUSIONES

La realizacin de manera conjunta de este trabajo, por parte de investigadoras que integran un rea de investigacin, ha permitido una primera aproximacin a la fundamentacin de referentes tericos sobre los fenmenos de desigualdades sociales y polticas de equidad y al anlisis de su pertinencia al contexto cubano actual. No obstante, dicha fundamentacin es an inacabada, como resultado de las dificultades que fueran identificadas a priori, del incompleto alcance de la sistematizacin terico-metodolgica y del proceso an en curso de construccin de elaboraciones propias sobre las categoras y conceptos ms importantes.

El anlisis de la pertinencia de estos referentes tericos al contexto cubano, aunque pone de manifiesto usos diferenciados de los mismos segn las visiones de la academia y decisores polticos, legitima el uso de los conceptos desigualdades sociales, equidad, vulnerabilidad e inclusin social; por el contrario, los conceptos de pobreza y exclusin social, aunque pertinentes para nuestro contexto, no son asumidos fuera del mbito acadmico. Respecto a las polticas pblicas y polticas sociales, aunque todos los anlisis concuerdan en su pertinencia y relevancia, subrayamos la necesidad de que los tipos, enfoques y estilos de poltica se posicionen de forma explcita respecto a la atencin a las desigualdades, la pobreza y exclusin social, en otras palabras, declaren el alcance de sus objetivos en trminos de equidad e inclusin social.

Para la continuidad de esta primera aproximacin al tema, y en consonancia con las limitaciones identificadas, proponemos la elaboracin de mapas conceptuales donde se representen los conceptos relacionados jerrquicamente, de elaboraciones propias sobre estos conceptos, as como de metodologas e indicadores adecuados al contexto cubano para su estudio.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS

ALONSO, A. (2003). Lidiar con la pobreza en el Caribe hispano: en busca de claves efectivas. CD ROOM Taller CIPS, Cuba.

LVAREZ, E. & MATTAR, J. (COORDS.) (2004). Poltica social y reformas estructurales: Cuba a principios del siglo XXI. Mxico: EPAL, INIE, PNUD.

BANCO MUNDIAL. (2014). Social Gains in the Balance: A fiscal policy challenge for Latin American and the Caribbean. Washington: Banco Mundial. En: http:/ www.worldbank.org/en/topic/socialdevelopment/brief/social-inclusion. 02/02/2014

BRCENA, A. (2014). Equality and social inclusion. Ponencia presentada en: Sustainable Development in Latin America and the Caribbean. Follow up to the United Nations Development Agenda beyond 2015 and to Rio+20. Economic Commission for Latin America and the Caribbean

BAYN, P. (2012). El pensamiento geogrfico y la percepcin de riesgo por peligros naturales: Contribucin a la formacin ambiental local. IV Congreso de Geografa Tropical, Cuba, mayo.

BOLTVINIK, J. (1992). El mtodo de la medicin integrada de la pobreza. Una propuesta para su desarrollo. Comercio Exterior, 42 (4).

BRAFFO, N. (2010). Actores sociales y transformacin social. Boletn CIPS, 7 de noviembre. Disponible en: www.cips.cu 02/02/2010

BUSSO, G. (2001). Vulnerabilidad social: nociones e implicancias de polticas para Latinoamrica a inicios del siglo XXI. Seminario Internacional Las diferentes expresiones de la vulnerabilidad social en Amrica Latina y el Caribe, Santiago de Chile, junio. Disponible en: <www.redadultosmayores.com.ar/buscador/files/ORGIN011.pdf>.02/02/2001

BUSTELO, E. & MINUJIN, A. (1997). La poltica social esquiva. Revista de Ciencias Sociales, 6.

CASTRO, R. (2008). Discurso pronunciado en las conclusiones de la sesin constitutiva de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular. La Habana, 24 de febrero.

CASTRO, R. (2014). Discurso pronunciado en las conclusiones del XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba. La Habana, 22 de febrero.

CAT, E. (COMP.). (2003). La poltica social. La Habana: Editorial Flix Varela.

CELADE. (2002). Vulnerabilidad sociodemogrfica: viejos y nuevos riesgos para comunidades, hogares y personas. Santiago de Chile: CEPAL.

CEPAL. (1994). Panorama social de Amrica Latina 1994. Santiago de Chile: Naciones Unidas.

CIMADAMORE, A. &. CATTANI, A. (COORDS.). (2008). Produccin de pobreza y desigualdad en Amrica Latina. Buenos Aires: CLACSO-CROP.

CUBA. PARTIDO COMUNISTA DE CUBA (PCC). (2011). Lineamientos de la Poltica Econmica y Social del Partido y la Revolucin. La Habana: PCC.

CUBA. PARTIDO COMUNISTA DE CUBA (PCC). (2016). Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano de desarrollo socialista. Plan Nacional de desarrollo econmico y social hasta el 2030: propuestas de visin de la nacin y sectores estratgicos. La Habana: PCC.

D' ELIA, Y. & MAINGON, T. (2004). La equidad en el desarrollo humano estudio conceptual desde el enfoque de igualdad y diversidad.

DOMNGUEZ, V. (2010). Aproximacin a la caracterizacin sociopsicolgica de familias portadoras de bajo capital cultural y econmico. Tesis de Diploma. Facultad de Psicologa, Universidad de La Habana, Cuba.

ECHEVARRA, D. & LARA, T. (2012). Cambios recientes: oportunidades para las mujeres? En Vidal, P. & Prez. O. E. (Comps.), Miradas a la economa cubana. El proceso de actualizacin. La Habana: Editorial Caminos.

ESPINA, M. & ECHEVARRA, D. (COORDS.). (2015). Cuba: los correlatos socioculturales del cambio econmico. La Habana: Ruth Casa Editorial.

ESPINA, M. (2003). Efectos sociales del reajuste econmico: igualdad, desigualdad y procesos de complejizacin en la sociedad cubana. Ponencia presentada en el Congreso LASA, Dallas.

ESPINA, M. (2006). La comprensin de la desigualdad. Temas, 45.

ESPINA, M. (2008). Polticas de atencin a la pobreza y la desigualdad. Examinando el rol del Estado en la experiencia cubana. Buenos Aires: CLACSO-CROP.

ESPINA, M. (2010). Desarrollo, desigualdad y polticas sociales. Acercamientos desde una perspectiva compleja. La Habana: Publicaciones Acuario.

ESPINA, M. (2011A). La poltica social en Cuba: resultados y retos, Ponencia presentada en el Seminario La cuestin social en Cuba contempornea, Center for Latin American and Latino Studies, American University, febrero.

ESPINA, M. (2011B). Nuevas circunstancias para la poltica social en Amrica Latina. Pndulo o renovacin? En Valds, J. & Espina, M. (Eds.), Amrica Latina y el Caribe: La poltica social en el nuevo contexto - Enfoques y experiencias. FLACSO-UNESCO.

ESPINA, M. (2012A). Retos y cambios en la poltica social. En Vidal, P. & Prez, O. E. (Comps.), Miradas a la economa cubana. El proceso de actualizacin. La Habana: Editorial Caminos.

ESPINA, M. (2012B). Intervenciones realizadas en el Taller "Desafos de la actualizacin del modelo econmico para la equidad social en Cuba, realizado bajo la coordinacin de FLACSO Cuba y COSUDE, La Habana, 19 y 20 de diciembre.

ESPINA, M. (2015). Reforma econmica y poltica social de equidad en Cuba. En Espina, M. & Echevarra, D. (Coords.), Cuba: los correlatos socioculturales del cambio econmico. La Habana: Ruth Casa Editorial.

ESPINA, M., NEZ, L., MARTIN, L., TOGORES, V. & NGEL, G. (2010). Desigualdad, equidad y poltica social. Integracin de estudios recientes en Cuba. Grupo Estructura Social y Desigualdades. La Habana: CIPS. (Indito).

ESPING-ANDERSEN, G. (2000). Fundamentos sociales de las economas posindustriales. Barcelona: Ediciones Ariel.

FERRIOL, . (2003). Acercamientos al estudio de la pobreza en Cuba. Ponencia presentada en el Taller Aproximaciones Metodolgicas al Estudio de la Pobreza y la Poltica Social. Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller/Universidad de Harvard, Boston.

FERRIOL, . ET AL. (1997). Efectos de polticas macroeconmicas y sociales sobre los niveles de pobreza. El caso de Cuba en los aos 90. La Habana: INIE, CIEM.

FERRIOL, ., RAMOS, M. & A, L. (2004). Reforma econmica y poblacin en riesgo en Ciudad de La Habana. Informe de investigacin. La Habana: INIE, CEPDE, ONE. (Indito).

FERRIOL, ., THERBORN, G. & CASTIEIRAS, R. (2004). Poltica social: el mundo contemporneo y las experiencias de Cuba y Suecia. La Habana: INIE.

FILGUEIRA, C. (2001). Estructura de oportunidades y vulnerabilidad social. Aproximaciones conceptuales recientes. Ponencia presentada en el Seminario Internacional La diferentes expresiones de la vulnerabilidad social en Amrica Latina y el Caribe, CEPAL/CELADE, Santiago de Chile, 20 y 21 de junio.

FRANZONI, J. & VOOREND, K. (2012). Desigualdades de gnero en los regmenes de bienestar latinoamericanos: mercado, poltica social y organizacin familiar de los cuidados. En Pautassi, L. & Zibecchi, C. (Coords), Las fronteras del cuidado. Agenda, derechos e infraestructura. Buenos Aires: Editorial Biblos.

FRASER, N. (2003). Redistribucin, reconocimiento y exclusin social. En Inclusin social y nuevas ciudadanas. Bogot: Pontificia Universidad Javeriana.

GACITA, E., & DAVIS, S. H. (2000). Introduccin: pobreza y exclusin social en Amrica Latina y el Caribe. En Gacita, E., Sojo, C. & Davis, S. H. (Edits.), Exclusin social y reduccin de la pobreza en Amrica Latina y el Caribe. San Jos: FLACSO Costa Rica, Banco Mundial.

GACITA, E., SOJO, C. & DAVIS, S. H. (EDITS.). (2000). Exclusin social y reduccin de la pobreza en Amrica Latina y el Caribe. San Jos: FLACSO Costa Rica, Banco Mundial.

GARCA PINO, O. ET AL. (1991). Aspectos diferenciados de la poltica social en Cuba. Informe de Investigacin. La Habana, Centro de Investigaciones Psicolgicas y Sociolgicas.

GARCA, A. & ANAYA, B. (2015). Contexto actual de la transformacin socioeconmica cubana. En Zabala, M. de C., Echevarra, D., Muoz, M.R. & Fundora, G. (Comps.), Retos para la equidad social en el proceso de actualizacin del modelo econmico cubano. La Habana: Editorial Ciencias Sociales.

GIMNEZ, G. (2002). La sociologa de Pierre Bourdieu. Disponible en: www.paginasprodigy.com/peimber/BOURDIEU.pdf02/02/2002

GINER, S., LAMOS, E. & TORRES, C (EDS.). (2001). Diccionario de Sociologa. Madrid: Alianza Editorial.

GONZLEZ, L. (2009). Orientaciones de lectura sobre vulnerabilidad social. En Lecturas sobre vulnerabilidad y desigualdad social. Crdoba: Universidad Nacional de Crdoba, Centro de Estudios Avanzados.

HERNNDEZ SAMPIERI, R., FERNNDEZ COLLADO, C. & BAPTISTA LUCIO, P. (1995). Metodologa de la Investigacin. Mexico: Editora Publi - Mex.

HIDALGO, V. (2011). Subjetividad familiar y familias de alto capital cultural y bajo capital econmico. Tesis de Diploma. Facultad de Psicologa, Universidad de La Habana, Cuba.

KAZTMAN, R. & FILGUEIRA, C. (1999). Marco conceptual sobre activos, vulnerabilidad y estructura de oportunidades. En Katzman, R. (Coord.), Activos y estructuras de oportunidades. Estudios sobre las races de la vulnerabilidad social en Uruguay. Montevideo: CEPAL.

KAZTMAN, R. (2000). Notas sobre la vulnerabilidad social. Chile: CEPAL. Disponible en: <www.eclac.org/publicaciones/xml/5/10905/LC-R158.pdf> Consultado: 15/06/2010.

KERLINGER, F. N. (1975). Investigacin del comportamiento: tcnicas y metodologa. Mxico: Nueva Editorial Interamericana

LPEZ, E. (2015). Estimacin de vulnerabilidades. Tipos de vulnerabilidades. Herramientas a nivel nacional, territorial y comunitario. En Curso Enfoques y herramientas para la gestin de riesgos de desastres. Experiencia Cubana, Hotel Palco, La Habana, octubre.

MARTNEZ, P. E. (2014). Impacto de los huracanes Gustav e Ike en las condiciones de pobreza de los habitantes del poblado Paso Real de San Diego. En Zabala, M. del C. (Comp), Algunas claves para pensar la pobreza en Cuba desde la mirada de jvenes investigadores. La Habana: Publicaciones Acuario, Flacso-Cuba.

MESA-LAGO, C. (2010). Cincuenta aos de servicios sociales en Cuba. Temas, 64.

MIRANDA, O., MORA S. & MENNDEZ, J. R. (2011). Vulnerabilidades de salud y la sostenibilidad de la defensa. Revista Cubana de Medicina Militar, 40 (1).

MORIN, E. (1999). 7 saberes necesarios para la educacin del futuro. Paris: Unesco.

NAIDORF, J., GIORDANA, P. & HORN, M. (2007). La pertinencia social de la universidad como categora equvoca. Nmadas, 27.

NEREY, B. (2005). Cuba: desarrollo, estado de bienestar y poltica salarial. Tesis de Maestra. Universidad de La Habana.

NICOLESCU, B. (1997). La transdisciplinariedad busca discpulos. Le Monde de L' Education, de fa Culture et de fa Formation, 252.

NEZ, J. (S.A.) Sobre la nocin de interdisciplinariedad y los sistemas complejos. En Epistemologa, interdisciplinariedad y medicina (Indito).

ORTEGA, D. (2014). Examen de la estrategia de desarrollo local: las relaciones pobreza-medio ambiente-cambio climtico en el contexto cubano. En Zabala, M. del C. (Comp.). Algunas claves para pensar la pobreza en Cuba desde la mirada de jvenes investigadores. La Habana: Publicaciones Acuario, FLACSO Cuba.

YEN, E. (2002). Poverty production: a different approach to poverty understanding, Noruega: CROP.

PEA, . (2014A). La reproduccin de la pobreza familiar desde la ptica de los regmenes de bienestar en el contexto cubano actual. Tesis de Doctorado. Universidad de La Habana, Cuba.

PEA, . (2014B). Vulnerabilidad ambiental y reproduccin de la pobreza urbana. Algunas reflexiones sobre su relacin en territorios perifricos de Ciudad de La Habana. En Zabala, M. del C. (Comp.), Algunas claves para pensar la pobreza en Cuba desde la mirada de jvenes investigadores. La Habana: Publicaciones Acuario, FLACSO-Cuba.

PREZ SINZ, J. P. (2014): Mercados y brbaros. La persistencia de las desigualdades de excedente en Amrica Latina. San Jos: FLACSO.

PIZARRO, R. (2001). La vulnerabilidad social y sus desafos: una mirada desde Amrica Latina. Serie Estudios estadsticos y prospectivos, 6.

PNUD. (1990). Human Development Report 1990, New York: Oxford University Press.

PNUD. (2010): Informe sobre Desarrollo Humano para Amrica Central 2009-2010. ONU.

QUINTI, G. (1997). Exclusin social: sobre medicin y sobre evaluacin. Algunos modelos. En Menjvar, R., Kruijt, D. & Vucht, L. (Eds.). Pobreza, exclusin y poltica social. San Jos: UNESCO, FLACSO, Universidad Utrecht,

REYGADAS, L. (2004). Las redes de la desigualdad: un enfoque multidimensional. en Red de Revistas Cientficas de Amrica Latina y el Caribe, Espaa y Portugal. www.redalyc.org/articulo.oa?id=26702202

RODRGUEZ, J. L. & CARRIAZO, G. (1987). Erradicacin de la pobreza en Cuba. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.

ROTH, A. N. (2007). Perspectivas tericas para el anlisis de las polticas pblicas: de la razn cientfica al arte retrico? En Vargas, A. et al., Fundamentos de polticas pblicas. Colombia: Universidad Nacional de Colombia.

ROWNTREE, S. (1941): Poverty and progress. Londres: Longmars Green.

RUIZ, N. (2012). La definicin y medicin de la vulnerabilidad social. Un enfoque normativo. Investigaciones Geogrficas, 77.

SANDOVAL, B. (2016). Inclusin en qu? Conceptualizando la inclusin social. Ehquidad International Welfare Policies and Social Work Journal, 5.

SEN, A. (1995). Nuevo examen de la desigualdad. Madrid: Alianza Editorial.

SEN, A. (2003). El enfoque de las capacidades y las realizaciones. Pobre, en trminos relativos. Comercio Exterior, 53 (5).

SPICKER, P., LVAREZ, S. & GORDON, D. (EDITS.). (2009). Pobreza: un glosario internacional. Buenos Aires: CLACSO-CROP.

TAVARES, L. (1999). Ajuste neoliberal e desajuste social na America Latina. Rio de Janeiro: UFRJ.

TILLY, C. (1999). La desigualdad persistente. en Red de Revistas Cientficas de Amrica Latina y el Caribe, Espaa y Portugal. Disponible en: www.redalyc.org/articulo.oa?id=50902415.02/02/1999

TORRES, J. (1993). Pobreza. Un enfoque para Cuba. La Habana: INIE.

TOWNSEND, P. (1979). Poverty in the United Kingdom. Harmondsworth: Penguin.

TRAVIESO, D. (2010). Caracterizacin sociopsicolgica de familias portadoras de bajo capital cultural y alto capital econmico. Tesis de Diploma. Facultad de Psicologa, Universidad de la Habana, Cuba.

TRIANA, J. & PREZ, O. E. (2012). El crecimiento posible. En Vidal, P. & Prez, O. E. (Comps.), Miradas a la economa cubana. El proceso de actualizacin. La Habana: Editorial Caminos.

VALDS, J. & ESPINA, M. (EDS.). (2011). Amrica Latina y el Caribe: La poltica social en el nuevo contexto. Enfoques y experiencias. Montevideo: FLACSO, UNESCO.

VIDAL, P. & PREZ, O.E. (2012). Prlogo. En Vidal, P. & Prez, O. E. (Comps.), Miradas a la economa cubana. El proceso de actualizacin. La Habana: Editorial Caminos.

VOGHN, R. M. & PEA, A. (2013). Reproduccin de la pobreza en el contexto de polticas sociales universales? Encrucijadas y desafos del modelo de proteccin social cubano. En Persistencias de la pobreza y esquemas de proteccin social en Amrica Latina y el Caribe (Comp.). Buenos Aires: CLACSO-CROP.

VUSKOVI?, B. (1993). Pobreza y desigualdad social en Amrica Latina. Mxico: UNAM, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades.

WAUTIEZ, F. & LLAVERO, A. (2002). La equidad socio-ambiental en Chile: una tarea pendiente. En Lnea de dignidad. Desafos sociales para la sustentabilidad, Programa Cono Sur Sustentable. Santiago de Chile: Impresos Socas.

WILLIAMS, J. (2009). The political construction of social inclusion through Further Education policy (1997-2007). Tesis de Doctorado. Canterbury Christ Church University, Inglaterra.

WISNER, B., P. BLAIKIE, P., CANNON, T. & DAVIS, I. (2004). At risk: natural hazards, people's vulnerability and disasters. Londres: Routledge.

ZABALA, M. DEL C. (1999). Aproximacin al estudio de la relacin entre familia y pobreza en Cuba. Tesis de Doctorado. Universidad de La Habana, Cuba.

ZABALA, M. DEL C. (2006). El lado oscuro de la ciudad: la pobreza urbana en Amrica Latina. Temas, 48.

ZABALA, M. DEL C. (2012). Algunos apuntes sobre pobreza y vulnerabilidad en la sociedad cubana actual. Cuadernos Turquinos, 2 (1).

ZABALA, M. DEL C. (2015A). Equidad social y cambios econmicos en Cuba: retos para la atencin a la pobreza y las desigualdades. En Espina, M. & Echevarra, D. (Coords.). Cuba: los correlatos socioculturales del cambio econmico. La Habana: Ruth Casa Editorial.

ZABALA, M. DEL C. (2015B). Desafos para la equidad social en Cuba. Razones para un debate. En Zabala, M. del C., Echevarra, D., Muoz, M. R. & Fundora, G. (Comps.), Retos a la equidad social en el proceso de actualizacin del modelo econmico cubano. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.

ZABALA, M. DEL C. (COMP.). (2014). Algunas claves para pensar la pobreza en Cuba desde la mirada de jvenes investigadores. La Habana: Publicaciones Acuario, FLACSO.

ZABALA, M. DEL C., ECHEVARRA, D., MUOZ, M. R. & FUNDORA, G. (COMPS.) (2015). Retos a la equidad social en el proceso de actualizacin del modelo econmico cubano. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.

 

 

Enviado: 27/10/2017
Aprobado: 27/11/2017

 

 

Dra. Mara del Carmen Zabala, Profesora Titular, FLACSO-Cuba, ORCID 0000-0002-4012-8864, Correo electrnico: mzabala@flacso.uh.cu

Msc. Susset Fuentes Revern, Profesora Asistente, FLACSO-Cuba, ORCID 0000-0002-0333-5362, Correo electrnico: emely.reveron@nauta.cu

Msc. Geydis Fundora Nevot, Profesora Auxiliar, FLACSO-Cuba, ORCID 0000-0001-8450-9936, Correo electrnico: geydis@flacso.uh.cu

Msc. Danay Camejo Figueredo, Profesora, Universidad de Pinar del Rio, Cuba, ORCID 0000-0001-9240-6697, Correo electrnico: danay@nauta.cu

Msc. Danay Daz Prez, Profesora, FLACSO-Cuba, ORCID 0000-0002-9988-4314, Correo electrnico: danay@flacso.uh.cu

Msc. Vilma Hidalgo Chvez-Lpez, Profesora, FLACSO-Cuba, ORCID 0000-0002-5596-4187, Correo electrnico: vilma@flacso.uh.cu

Dra. Marta Rosa Muoz Campos, Profesora Titular, Directora, FLACSO-Cuba, ORCID 0000-0001-7020-6635, Correo electrnico: martuli@flacso.uh.cu

 

NOTAS ACLARATORIAS

1 Asumimos la interdisciplinariedad como transgresin de los dominios disciplinares, cooperacin, intercambio y comunicacin entre diferentes campos del conocimiento, transferencias metodolgicas de una disciplina a otra, fecundacin mutua de prcticas y saberes, especialmente til para el conocimiento de objetos y problemas complejos (Nez, s/f). Y la transdisciplinariedad como comprehensin del mundo presente que propugna la unidad del conocimiento en su relacin con las necesidades sociales, es sensible a los valores, multirreferencial, multidimensional, transcultural, contextualizada y dialgica (Nicolescu, 1997).

2 La pertinencia es un trmino polismico, en la educacin superior se utiliza para problematizar el vnculo universidad-sociedad, en especial en relacin con el cumplimiento por las universidades de las demandas sociales de su contexto y su responsabilidad social; en ese marco, algunas tendencias para su abordaje consideran en un sentido ms amplio dimensiones socioculturales y polticas para su anlisis.

3 El reajuste cubano constituy una experiencia alternativa a las transformaciones de orientacin neoliberal predominantes en esta poca en Amrica Latina, pues se realiz bajo el rol protagnico del Estado, sin acudir a las privatizaciones de servicios sociales bsicos y bajo una preocupacin constante por el manejo de los costos a partir de un criterio de justicia social, y sus impactos se distanciaron en magnitud y severidad a los que muestra como tendencia la experiencia internacional para procesos similares.

4 De este encuentro salieron aprobados los documentos siguientes: "Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano de desarrollo socialista" y "Plan Nacional de Desarrollo Econmico y Social hasta 2030: Propuesta de Visin de la Nacin, Ejes y Sectores Estratgicos".

5 Responden, por un lado, a la imperativa y racional necesidad de ajustar los gastos en correspondencia con los ingresos, y por otro a un anlisis crtico respecto a la forma en que tradicionalmente se concibi la comprensin de la igualdad en el marco de la experiencia socialista cubana, asociada al igualitarismo.

6 Es justo reconocer que tales transformaciones de la poltica social responden de forma acertada a dificultades que haban sido identificadas por diversas investigaciones en este campo en aos anteriores: la dbil sustentabilidad econmica de la poltica social y su baja armonizacin con la economa (Espina, 2015).

7 El repliegue del Estado durante la crisis y reforma de los 90 se dio fundamentalmente de forma implcita, a partir de las restricciones en los recursos que afectaron inevitablemente la cantidad y calidad de los servicios, pero no por una postura explcita acerca de cules eran o no sus responsabilidades en materia de proteccin social. En el contexto de la actualizacin tal retraccin, sin ser expresin de una postura neoliberal, responde a un cambio de concepcin acerca de la forma en que esta institucin debe y puede relacionarse con otras instancias sociales. La reforma en curso los reconoce, los argumenta, les ofrece un soporte legal, y en algunos casos los profundiza, ahora explcitamente -a diferencia de la forma implcita en que se expresaron durante la reforma de los 90.

8 Con este objetivo se ha desarrollado un proceso de reestructuracin del empleo y el salario expresado en medidas puntuales como la legalizacin del pluriempleo, la reduccin de plantillas en el sector estatal, la ampliacin y flexibilizacin del trabajo por cuenta propia, y tambin de la definicin de los montos destinados al salario y la estimulacin de los trabajadores, segn resultados obtenidos, para las empresas estatales y las cooperativas (Lineamientos 19, 20 y 28).

9 En su libro "Desarrollo, desigualdad y polticas sociales" (2010), Mayra Espina presenta un excelente anlisis sobre los enfoques tericos de explicacin de las desigualdades: el Marxismo -clase, produccin, propiedad, explotacin-, las mltiples dimensiones del poder (Weber), la dimensin psicolgica (Pareto) y el Estructural-funcionalismo - dimensin socio-subjetiva, estratos.

10 Estas aproximaciones, han sido desarrolladas, en la dcada del 90, fundamentalmente por organismos internacionales, como el Banco Mundial, el PNUD, el BID, entre otros. Esta corriente, se han apropiado de herramientas sumamente valiosas, que han sido paradigmticas para la medicin de las desigualdades, entre las que se encuentran el coeficiente Gini, las encuestas de hogares y anlisis de censos.

11 Para el autor en el espacio social los campos se desagregan en campo econmico, poltico, religioso, intelectual, entre otros.

12 Desde la perspectiva de Tilly, se hace referencia a atributos como el gnero, la raza, la edad etc.

13 Para conocer sobre estos estudios, vase: Zabala (comp.) (2014) Algunas claves para pensar la pobreza en Cuba desde la mirada de jvenes investigadores, FLACSO / Publicaciones Acuario, La Habana.

14 La poblacin urbana en situacin de riesgo ms que se duplic en Cuba entre 1988 (6,3 %) y 1996 (14,7 %), en este ltimo ao el deterioro de la brecha de ingresos de la poblacin en riesgo, es superior a la incidencia del riesgo (Ferriol et al, 1997)

15 En Cuba estos debates conceptuales en torno a la pobreza y las desigualdades se vienen dando desde hace dcadas en el seno de las Ciencias Sociales -aunque en este caso de forma explcita-, y que eso se ha expresado en una "lucha terminolgica", donde la diversidad de posiciones se expresa tambin en la construccin y puesta en boga de terminologas alternativas a la "pobreza" para abordar problemticas vinculadas con situaciones diversas de precariedad ("poblacin en riesgo", "pobreza con proteccin y garantas", "pobreza con amparo", "grupos vulnerables", "grupos en desventaja social", etc.), bajo la consideracin de la existencia de peculiaridades y especificidades propias del contexto cubano que ponen en tela de juicio la validez y aplicabilidad de este trmino (Zabala, 1999; Alonso, 2003; Espina, 2008; Ferriol, 2003).

16 Esta propuesta terica es fruto de elaboraciones realizadas por multiplicidad de investigadores e instituciones, destacndose las contribuciones iniciales de Caroline Moser, en los aos 90, dentro del marco institucional del Banco Mundial, que cristalizaron en el denominado "asset/vulnerability-framework".

17 Esta idea constituye un aporte relevante de esta perspectiva, al hacer hincapi en la pertinencia analtica de conjugar los enfoques micro, centrados en las estrategias familiares de movilizacin de recursos, y los enfoques macro, centrados en las condiciones para la constitucin de las correspondientes estructuras de oportunidades, (Kaztman & Filgueira, 1999; Busso, 2001).

18 Los activos son entendidos como los recursos (tangibles e intangibles) que controla un hogar, cuya movilizacin permite el aprovechamiento de las estructuras de oportunidades existentes en un momento dado, ya sea para elevar el nivel de bienestar o para mantenerlo ante situaciones que lo amenazan (Kaztman & Filgueira, 1999). Se pueden clasificar como: capital fsico o activos fsicos (incluye al capital financiero y al fsico propiamente), capital humano o activos humanos, capital social o activos sociales.

19 Se definen como probabilidades de acceso a bienes, a servicios o al desempeo de actividades, que inciden sobre el bienestar de los hogares, ya sea porque permiten o facilitan a los miembros del hogar el uso de sus propios recursos o porque les proveen recursos nuevos, tiles para la movilidad e integracin social a travs de los canales existentes (Kaztman & Filgueira, 1999).

20 La reduccin de los gastos sociales, por ejemplo, en mbitos como la Asistencia Social, ha propiciado la disminucin del nmero de ncleos protegidos por esta. No se sabe si tal reduccin se debe a una mejor focalizacin o ha dejado desprotegidos a hogares necesitados. Por otro lado se ha continuado desarrollando el programa de erradicacin progresiva de la libreta de abastecimiento (Lineamiento 174) y de subsidios a otros bienes y servicios, en cuyo marco determinados productos de primera necesidad que antes eran subvencionados a toda la poblacin han transitado a la venta sin racionamiento a precios de mercado.

21 Especficamente la cuestin fue discutida en la Cumbre de Desarrollo Social de Copenhague en 1995 con la participacin de 120 jefes de Estado y de gobierno del mundo; as como representantes de agencias y ONGs. Su propsito era la realizacin de un plan de accin en contra del desempleo, la pobreza y la exclusin social.

22 La propuesta de Sandoval es ms especfica que la de otros autores que sitan el dnde de la inclusin en la "sociedad" o en los mbitos poltico, econmico, social, cultural de manera genrica.

23 Algunos grupos cientficos optan solo por el estudio de las desigualdades. Al respecto nuestro grupo se posiciona con la introduccin en su campo de docencia, investigacin y extensin universitaria no solo de las desigualdades, sino tambin de las polticas de equidad, asumiendo sus desafos; entre ellos, la definicin de una norma de igualdad y justicia social; la decisin de trabajar desde los marcos analticos de las polticas pblicas o las polticas sociales; la superacin de las actitudes triunfalistas respecto a la poltica social; los posicionamientos epistemolgicos que cuestionan el enfoque de equidad y la propia incertidumbre de su naturaleza propositiva que puede generar resultados contrarios a los esperados.

24 Sobre la historia de estos debates recomendamos consultar Cat (2003) donde se incluyen autores de diferentes latitudes que abordan desde los antecedentes de polticas distributivas como la Poor law en la Inglaterra de 1601 y la VereinFr Social Politik en la Alemania de 1872, hasta experiencias ms actuales referentes al debate de la poltica cubana y la polmica de los regmenes de bienestar, con autores de diferentes latitudes.

25 Ver: PCC (2016) Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano de desarrollo socialista. P. 8.

26 Para el anlisis y proyeccin de estas negociaciones son muy tiles la consulta de enfoques analticos de polticas pblicas como las teoras de la eleccin racional y del Public Choice (contratos, arreglos institucionales); Institutional Analysis and Development (IAD) (arena de accin); y la Advocacy Coalitions (comunidades polticas en el subsistema. Ver: Roth, Andr-Nel (2007) Perspectivas tericas para el anlisis de las polticas pblicas: de la razn cientfica al arte retrico?

27 Ver elementos histricos de los objetos de las polticas pblicas y las polticas sociales en: Giner, Lamos & Torres (2001) y Cat (2003).

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.




Copyright (c) 2018 Estudios del Desarrollo Social: Cuba y América Latina

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Director: Dr. Reynaldo Jimenez Guethón

rejigue@flacso.uh.cu

https://orcid.org/0000-0002-4450-445X

Editora Ejecutiva: MSc. Dania Deroy Domínguez

danita@flacso.uh.cu

http://orcid.org/0000-0002-5156-7950

Editado por: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Programa Cuba

Universidad de La Habana

Dirección: Ave. 41, No. 1003, e/ 9 y 11. Miramar. La Habana, Cuba

Teléfonos: (53) 7214-4215, (53) 7214-4213

 

Estudios del Desarrollo Social está concorciada con las siguientes revistas:

Retos. Revista de Ciencias de la Administración y Economía

Revista Iberoamericana Ambiente & Sustentabilidad